Sebastián Loto, uno de los referentes del sector, cuestionó las actuales tarifas y aseguró que los ingresos ya no alcanzan para sostener los costos de los vehículos. También advirtió por el crecimiento de la cantidad de autos y la falta de respuestas de las plataformas.
Los conductores de aplicaciones atraviesan una situación económica cada vez más compleja en Mar del Plata. Tras la habilitación de la actividad impulsada por el Ejecutivo municipal y aprobada por el Concejo Deliberante, desde el sector sostienen que el escenario no resultó el esperado y que la cantidad de vehículos en circulación terminó impactando directamente sobre los ingresos.
Sebastián Loto, uno de los referentes de los trabajadores de aplicaciones, explicó que el principal problema está relacionado con las tarifas. “Dada las tarifas que se están llevando adelante, o sea que están establecidas por las aplicaciones, es muy difícil mantener un vehículo o tomarlo de esta actividad como un medio de vida. Ya hoy en día la tarifa está demasiado baja”, señaló.
Según detalló, el valor que reciben los conductores ronda actualmente los 250 pesos por kilómetro, aunque de ese ingreso deben descontarse combustible, mantenimiento, neumáticos, frenos, aceite y otros gastos. A eso se suman las comisiones que cobran las plataformas, que según Loto pueden llegar en algunos casos hasta el 45%.
El referente sostuvo además que el crecimiento de la cantidad de vehículos terminó generando un desbalance entre la oferta y la demanda. “Es más la cantidad de autos que están en actividad que el usuario pidiendo viaje”, explicó en diálogo con Extra Radio.
Loto estimó que actualmente existen entre 5.000 y 7.000 cuentas activas de aplicaciones en Mar del Plata y remarcó que, a diferencia de los primeros años, desaparecieron los incentivos económicos que permitían mejorar los ingresos. “Hoy se terminaron los premios, terminaron los incrementos de tarifa, se terminó todo”, afirmó.
En ese sentido, recordó que anteriormente las aplicaciones ofrecían adicionales por alcanzar determinada cantidad de viajes. “Se terminaban los viajes en un día y recibía 10 mil pesos. Para nosotros, el cálculo era muy rápido: siempre era el gasto de combustible diario”, explicó.
El escenario también genera dificultades para cumplir con las nuevas exigencias de regularización. Loto reconoció que “hay un gran porcentaje” de conductores que no puede afrontar las condiciones requeridas y cuestionó la falta de controles e infraestructura. “No hay infraestructura, no hay seguridad, no hay control por parte del Estado. Es preocupante, la verdad que es preocupante”, concluyó.