El Tribunal Oral N°3 sentenció a penas de entre 13 y 15 años de prisión a los responsables del homicidio ocurrido en 2021. La familia de la víctima expresó su descontento con el fallo.
A casi cuatro años del asesinato de Leandro “Lele” Gatti, el DJ asesinado a la salida de un boliche en Playa Grande, el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 dictó este jueves las penas para los tres imputados por el crimen: José Maximiliano Vergara fue condenado a 15 años de prisión, Luis Itzcovich recibió 13 años y medio, mientras que Fernando Romito, señalado como el “entregador”, fue sentenciado a 14 años de cárcel.
El fallo no conformó a los familiares de la víctima, quienes manifestaron su indignación una vez finalizada la audiencia y reprocharon a viva voz la decisión de los jueces.
El hecho ocurrió el 26 de septiembre de 2021, alrededor de las 6 de la mañana. Gatti salía del local nocturno Mr. Jones, donde trabajaba, cuando fue interceptado por dos motochorros en calle Roca y el Boulevard Marítimo. Según la reconstrucción judicial, Vergara e Itzcovich creyeron que llevaba consigo la recaudación del boliche, por lo que lo abordaron violentamente. Durante el robo, uno de ellos le disparó en el pecho, provocándole la muerte por un paro cardiorrespiratorio.
Los delincuentes huyeron con un bolso que contenía la computadora y equipamiento de trabajo de la víctima. De acuerdo con la investigación liderada por la fiscal Andrea Gómez y continuada por Mariano Berlingeri tras su jubilación, el robo había sido planificado con información interna provista por Romito, jefe de seguridad del boliche, quien había detallado los horarios y movimientos del personal.
Itzcovich se entregó al día siguiente, presionado por el avance de la investigación y el impacto público que tomó el caso, que motivó incluso la llegada a Mar del Plata del entonces ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. La clave para identificar a los agresores fue el análisis de cámaras de seguridad distribuidas por la ciudad.
Romito fue capturado días más tarde, mientras que Vergara fue detenido más de un año después del crimen. El cuarto implicado, Urra Zapata, señalado como el conductor del auto de apoyo, permanece prófugo hasta el día de hoy.