Tras el abrazo simbólico al Museo Scaglia en defensa del patrimonio cultural y contra el traslado del acuario, el concejal del Cristian Beneito lanzó duras críticas a sectores políticos. Los acusó de defender “intereses turbios disfrazados de progresismo barato”.
La tensión en torno al futuro del Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia sumó un nuevo capítulo, cuando el concejal del PRO, Cristian Beneito, salió al cruce de los sectores que participaron del abrazo simbólico al edificio ubicado en Plaza España para expresar su preocupación por el deterioro del patrimonio científico y cultural de la ciudad.
En línea con el intendente Guillermo Montenegro, Beneito fue categórico: “¿Les molesta que Montenegro quiera los peces libres y a los delincuentes presos?”, lanzó, en alusión directa a quienes cuestionan la gestión municipal por el anuncio del traslado del histórico acuario que forma parte del museo. Y agregó: “Entonces el problema no es Montenegro, el problema son ustedes”.
Durante la manifestación, vecinos autoconvocados, científicos, estudiantes, investigadores y referentes políticos del campo nacional y popular se manifestaron en defensa del patrimonio del museo, alertaron sobre la falta de asesoramiento científico en la decisión de mover el acuario y rechazaron la instalación de un local gastronómico en plena Plaza España, justo al lado del edificio histórico.
Sin embargo, desde el oficialismo local descartaron esas preocupaciones. Beneito denunció que se trata de una operación política encubierta: “Defienden intereses turbios disfrazados de progresismo barato. Les duele que alguien haga lo que ustedes nunca se animaron: cuidar a los honestos y enfrentar a los que viven del delito. Háganse cargo”, sostuvo.
El abrazo al Scaglia fue acompañado por reclamos concretos: que se garantice la permanencia del acuario en su espacio original, que se revalorice el museo como un centro clave para la educación y la investigación, y que no se avance con concesiones comerciales que afecten el carácter público y cultural del lugar.
Mientras tanto, el Ejecutivo municipal guarda silencio sobre los fundamentos técnicos y científicos del traslado del acuario, en tanto crece la preocupación por el futuro del museo y la avanzada del sector privado sobre espacios públicos históricos.