La Cámara alta abre este miércoles una sesión especial para discutir el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei. Mientras el oficialismo confía en reunir los votos, la CGT y las dos CTA convocan a movilizaciones y un paro, en un contexto de fuerte despliegue de seguridad.
El Senado de la Nación inicia este miércoles una jornada clave para el Gobierno al poner en agenda el tratamiento de la reforma laboral, una de las iniciativas centrales del programa económico de Javier Milei. La sesión especial fue citada para las 11 de la mañana y, según estiman en el propio Parlamento, podría prolongarse durante gran parte del día e incluso hasta la madrugada del jueves.
El debate se da en un clima de alta tensión política y social. Desde temprano, los alrededores del Congreso amanecieron con un importante vallado y una fuerte presencia de fuerzas de seguridad, a raíz de las protestas anunciadas por las centrales sindicales en rechazo al proyecto. El perímetro de la Cámara alta quedó prácticamente cerrado, lo que genera complicaciones en la circulación y el acceso a la zona.
De acuerdo con el esquema dispuesto por las autoridades legislativas, los cortes y restricciones se concentran en puntos neurálgicos como las intersecciones de Entre Ríos y Alsina, Rivadavia y Callao, Rivadavia y Ayacucho, y Combate de los Pozos y Alsina. Allí se instalaron vallas y controles para ordenar el movimiento de personas y vehículos.
El operativo de seguridad fue coordinado por el Ministerio de Seguridad, que dispuso la participación de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva señalaron que el objetivo es preservar la circulación y evitar bloqueos totales en las calles, aunque en la práctica el cerco alrededor del Palacio Legislativo ya impacta en el tránsito habitual.
En paralelo al debate parlamentario, el movimiento sindical prepara una jornada de protesta. La CGT convocó a una movilización a partir de las 14.30 para expresar su rechazo a la reforma, mientras que las dos CTA anunciaron una concentración desde el mediodía y un paro como forma de presión sobre los senadores.
En el plano político, La Libertad Avanza asegura contar con los apoyos necesarios para darle media sanción al proyecto y enviarlo luego a la Cámara de Diputados. Sin embargo, en los pasillos del Senado aún se mencionan legisladores indecisos, lo que mantiene abierto el desenlace de una sesión que promete ser tan extensa como decisiva.