El titular de la Asociación Hotelera, Jesús Osorno, advirtió que los departamentos en alquiler por plataformas digitales afectan directamente al sector formal. Reclamó reglas claras y alertó por la falta de control de ingresos, la inseguridad y la presión fiscal.
La Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata volvió a encender las alarmas por el crecimiento del alquiler de departamentos privados por día o fin de semana a través de plataformas digitales, un fenómeno que, según advierten, impacta de lleno en la rentabilidad y sostenibilidad del sector hotelero formal.
“El alquiler temporario no es nuevo, pero ahora la competencia es muy distinta. Antes un departamento se alquilaba por 15 días o un mes y no molestaba. Hoy se ofrecen por día, con servicios incluidos, y eso ya pega en la línea de flotación del hotel”, expresó Jesús Osorno, presidente de la entidad, en diálogo con XRadio.
Según Osorno, muchos de estos departamentos funcionan prácticamente como hoteles, pero sin las mismas obligaciones legales, laborales ni fiscales. “Si a un departamento le das servicio de mucama y desayuno, y lo alquilás por día, es lo mismo que un hotel. Pero el hotel tiene que tener todo en regla: empleados en blanco, pasajeros registrados, pagar impuestos, tener la luz prendida todo el año”, señaló.
El referente hotelero advirtió también sobre la falta de control en la cantidad de personas que ingresan en estos inmuebles. “Un departamento para cuatro termina alojando ocho. ¿Cómo competís con eso?”, se preguntó. “Y si además se publicitan en plataformas sin ningún tipo de supervisión, se vuelve más difícil todavía”.
Osorno también planteó preocupaciones en materia de seguridad, especialmente tras los episodios de violencia vinculados a la nocturnidad durante el último verano. “¿Cómo sé quién entra a esos departamentos? ¿Cómo sé si viene gente de Rosario o si hay narcomenudeo? En los hoteles tenemos que pedir documentos, registrar a los huéspedes, viene la policía y revisa. En los departamentos no hay ningún control”.
Frente a este escenario, desde la Asociación Hotelera no piden una intervención estatal excesiva, pero sí normas mínimas de convivencia y equidad. “No queremos un Estado presente en todo ni regulaciones asfixiantes, pero sí una lógica. Hoy la cancha está muy desnivelada”, reclamó.
Finalmente, Osorno graficó la difícil situación que atraviesa el sector con datos concretos: “Tengo un hotel de 130 habitaciones. Esta semana hubo días que solo ocupé diez. Mantenerlo abierto, con todo lo que implica, es un esfuerzo económico enorme. Y venimos de una temporada que fue flojita. Así, es difícil sostenerse”.