El hecho ocurrió en la línea 571, cuando un joven de 23 años intentó sustraerle el celular a un pasajero. Fue reducido por el chofer y otros usuarios hasta la llegada de la Policía. El agresor fue derivado al área de salud mental del HIGA.
Un intento de robo a bordo de un colectivo de la línea urbana 571 terminó con la intervención del chofer y varios pasajeros, quienes lograron reducir a un joven de 23 años que habría intentado sustraer el celular y otras pertenencias a un hombre de 41 años. El hecho ocurrió en la intersección de las calles Canesa y Gaboto.
Según informaron fuentes policiales, la Central de Emergencias 911 recibió un llamado alertando sobre una situación violenta a bordo del transporte público. Al llegar al lugar, el personal policial constató que el chofer tenía reducido al presunto agresor, con la colaboración de varios pasajeros.
Entre los testigos, se identificó la presencia de una piedra, que habría sido utilizada por el joven durante el intento de robo. Este elemento quedó en poder de los pasajeros hasta la llegada del móvil policial, y posteriormente fue secuestrado como evidencia.
El caso quedó en manos del fiscal de Flagrancia, el Dr. Layus, quien ordenó tomar declaración testimonial a todos los involucrados, realizar una inspección ocular (visu) sobre el elemento secuestrado y derivar al agresor al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) para una evaluación de salud mental.
Las autoridades confirmaron que el joven quedó alojado en el área de salud mental del nosocomio, dado que presentaba alteraciones en sus facultades mentales. En tanto, la causa continúa en investigación bajo la órbita de la fiscalía de Flagrancia.