El histórico local de San Martín y Catamarca bajó sus persianas tras más de 50 años de actividad. La emblemática esquina cambiará de manos y será ocupada por otra firma comercial de la ciudad.
Durante décadas, para miles de chicos y chicas de Mar del Plata, entrar a Periquita fue mucho más que ir a comprar un juguete. Era recorrer pasillos llenos de autos a control remoto, muñecas, juegos de mesa y personajes de moda, mientras las familias buscaban el regalo esperado para Navidad, Reyes o el Día del Niño. Esa postal clásica de la ciudad llegó a su fin: la histórica juguetería cerró definitivamente su local de San Martín y Catamarca.
El comercio, que durante más de medio siglo se consolidó como uno de los símbolos del rubro juguetero marplatense, amaneció con sus vidrieras tapadas y sorprendió a vecinos y clientes de toda la vida. Con su recordado slogan “donde se compran los juguetes”, Periquita se transformó en un punto de referencia para varias generaciones y también en un espacio ligado a los recuerdos familiares y a las primeras experiencias laborales de muchos jóvenes que trabajaban allí en temporadas de alta demanda.
Según pudo saberse, la firma decidió vender el inmueble a la cadena marplatense Jade, dedicada principalmente a los rubros de bazar y regalería, aunque también con presencia en el sector juguetero. Por el momento no se confirmó si la nueva empresa mantendrá el nombre histórico del local ni cuál será el destino definitivo del espacio comercial ubicado en esa emblemática esquina céntrica.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio señalaron que el personal permanente no perderá su fuente laboral y será incorporado por la nueva firma. Más allá del cambio comercial, el cierre de Periquita marca el final de un lugar profundamente ligado a la memoria afectiva de la ciudad: un sitio que acompañó la infancia de generaciones enteras y que formó parte de las tradiciones familiares de muchos marplatenses.