El Sindicato de la Carne repudió el cierre de la planta y advirtió que los operarios afectados se encontraron con las puertas cerradas al intentar ingresar a sus puestos de trabajo. Además, denunciaron que empleados despedidos semanas atrás todavía no cobraron la totalidad de las indemnizaciones.
El cierre del Frigorífico Sadowa encendió las alarmas en el sector cárnico de Mar del Plata. Según denunció el Sindicato de la Carne, alrededor de 30 trabajadores perdieron su fuente laboral luego de que la empresa cesara sus actividades, una situación que se suma a una serie de despidos registrados durante las últimas semanas.
Desde la organización gremial expresaron su “profunda preocupación” por la decisión empresarial y señalaron que los trabajadores se encontraron con la imposibilidad de ingresar a la planta al presentarse a cumplir con sus tareas habituales.
El conflicto se agrava debido a que, según indicaron desde el sindicato, otros diez empleados que habían sido despedidos el mes pasado todavía no percibieron la totalidad de las indemnizaciones correspondientes, lo que incrementa la incertidumbre económica de las familias afectadas.
Ante este escenario, el gremio informó que ya se encuentra realizando gestiones administrativas y legales para garantizar el cobro de las indemnizaciones de todos los trabajadores perjudicados por el cierre.
“Estamos acompañando a cada trabajador en las instancias necesarias para resguardar sus derechos y asegurar que perciban lo que les corresponde por ley”, señalaron desde la entidad sindical.
Asimismo, exigieron a la empresa respuestas inmediatas y el cumplimiento de todas las obligaciones laborales pendientes. “Los trabajadores no pueden seguir siendo las víctimas de decisiones que ponen en riesgo su sustento y el de sus familias”, remarcaron.
Por último, el Sindicato de la Carne advirtió que continuará respaldando el reclamo de los empleados afectados hasta que se regularice la situación y no descartó impulsar nuevas medidas gremiales y acciones legales en defensa de los derechos laborales y de los puestos de trabajo perdidos.
La situación genera preocupación en un contexto económico complejo, donde cada cierre de una fuente de empleo tiene un fuerte impacto sobre decenas de familias marplatenses.