El concejal del PRO rechazó las críticas al proyecto oficialista para modernizar la actividad nocturna y aseguró que la iniciativa “no convierte los locales gastronómicos en boliches”. También advirtió sobre discursos “alarmistas” en torno a los cambios propuestos.
El primer tratamiento en comisión del proyecto que busca actualizar las regulaciones para las actividades nocturnas en Mar del Plata dejó un fuerte cruce político. El concejal del PRO, Marcelo Cardoso, salió al cruce de la iniciativa presentada por Acción Marplatense para someter a una consulta pública cualquier flexibilización vinculada a la música amplificada en zonas residenciales y cuestionó con dureza la postura del espacio de Gustavo Pulti.
El edil oficialista sostuvo que se intenta instalar una interpretación equivocada sobre el alcance de la reforma impulsada por el oficialismo, que contempla habilitar la presencia de DJs, música en vivo y la posibilidad de bailar en bares, locales gastronómicos y otros espacios comerciales.
“Se está intentando instalar una idea equivocada, alarmista y profundamente injusta sobre el verdadero alcance de nuestra iniciativa”, afirmó Cardoso, al tiempo que señaló que la propuesta busca “ordenar mejor la actividad, fomentar el empleo, impulsar el consumo y acompañar a quienes invierten, trabajan y apuestan por Mar del Plata”.
El concejal remarcó que la discusión debe darse “con seriedad” y consideró que el debate no pasa por una disyuntiva entre vecinos y comerciantes o entre descanso y trabajo, sino por la necesidad de actualizar normas que, a su entender, quedaron desfasadas frente a la realidad actual.
En ese sentido, rechazó las críticas formuladas por sectores que advierten sobre posibles impactos en la convivencia y aseguró que la reforma “no elimina controles, no habilita el desorden y no convierte los locales gastronómicos en boliches”.
Asimismo, Cardoso sostuvo que la iniciativa responde a una demanda del sector gastronómico y cultural, especialmente de cara a las temporadas de verano, y destacó el impacto laboral de la actividad.
“Detrás de cada local hay trabajadores, familias, mozos, cocineros, proveedores, artistas y jóvenes que necesitan oportunidades laborales. No se defiende a Mar del Plata frenando el trabajo ni paralizando la actividad económica”, concluyó.