"Las candidaturas testimoniales constituyen una burla abierta hacia quienes votan”, señaló el senador nacional y reclamó sanciones de inhabilitación “por cuatro años para postularse a cargos públicos” para aquellos dirigentes que recurran a ese mecanismo que definió como “una señal de alarma para la democracia”.
En la Ciudad de Buenos Aires se llevó adelante la jornada “Nuevos escenarios: la trama detrás de las candidaturas testimoniales y la Ley de lemas”, organizada por los observatorios electorales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). El encuentro reunió a legisladores, académicos y especialistas que debatieron sobre los riesgos que implican para el sistema democrático prácticas que, según coincidieron, distorsionan la voluntad popular y afectan la legitimidad institucional.
En ese marco el senador nacional marplatense Maximiliano Abad, advirtió que las candidaturas testimoniales constituyen “una burla abierta hacia quienes votan” y reclamó sanciones de inhabilitación “por cuatro años para postularse a cargos públicos” para aquellos dirigentes que recurran a ese mecanismo que definió como “una señal de alarma para la democracia”.
Abad, junto a los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suárez, además de otros legisladores radicales, presentó un proyecto de ley para incorporar al Código Nacional Electoral (Ley Nº 19.945) la siguiente disposición:
“Artículo 139 bis.- Defraudación a los electores. Candidaturas testimoniales. Se impondrá sanción de inhabilitación por cuatro (4) años para postularse a cargos públicos electivos a los/las candidatos/as que, habiendo participado de un proceso electoral, no asumieran el cargo público para el que fueron elegidos”.
“El sistema democrático no puede seguir tolerando las candidaturas engañosas. Es una estafa al votante y una burla a la voluntad popular. El ciudadano vota para ser representado, no para ser engañado por estrategias de marketing o especulación política”.
“Estamos frente a una conducta claramente defraudatoria. No se puede jugar con el voto de la gente. Las bancas no son premios ni trampolines: son responsabilidades”.
“Nosotros tenemos que cuidar la democracia y la democracia de calidad, y estas cosas la lesionan. Hay que empezar a levantar la voz y decir: queremos cuidar la representación. No todo vale por ganar una elección y los ciudadanos no pueden ser engañados”, indicó el legislador marplatense.
“El diagnóstico está claro, las soluciones también: hay que levantar la voz y ponerse a trabajar. No se puede vivir engañando a una sociedad porque eso lesiona la democracia. La Argentina va a salir adelante si tenemos democracia de mayor calidad, a partir de instituciones fuertes y sólidas”, concluyó.