El presidente del Concejo Deliberante valoró la aprobación de la municipalización del servicio de guardavidas y la reforma de la ordenanza que regula la actividad de los cementerios.
El presidente del Concejo Deliberante, Ariel Bordaisco, resaltó dos de las ordenanzas aprobadas en la sesión de este jueves y las consideró “soluciones para dos problemas históricos y estructurales de la ciudad”. Se refería a la municipalización del servicio de guardavidas y a la reforma de la ordenanza que regula la actividad de los cementerios en Gral. Pueyrredon.
La municipalización de los guardavidas llegó al recinto luego de un acuerdo entre el Ejecutivo municipal, los gremios del sector y la cámara de balnearios, con dictamen favorable de comisión. Son 200 guardavidas que pasarán a la órbita municipal.
Al respecto, Bordaisco destacó: “Una ciudad como la nuestra no podía continuar con este tema sin solución. Se trabajó con mucha conciencia por parte de todas las fuerzas políticas, el Ejecutivo, los sindicatos y los balnearios, de modo que los trabajadores tienen hoy una respuesta que esperaban hace años y el Municipio no incrementa costos, pero da respaldo a una actividad fundamental para la seguridad de turistas y residentes”.
“En tanto, que la ordenanza de cementerios, también aprobada por unanimidad, resuelve un problema que dejó al descubierto la pandemia: la ordenanza vigente establecía que en casos de epidemia se debía proceder a la cremación obligatoria de los cuerpos. Esto generó muchos inconvenientes, porque hubo casos de voluntad manifiesta y explícita por parte de las personas fallecidas de no ser cremadas, ya sea por creencias religiosas, o por otras razones de orden personalísimo que se vieron violentadas por esta obligación”, expresó.
Dada esta situación, Bordaisco inició tratativas con los jefes de los bloques, con el Ente Municipal de Servicios Urbanos y con diferentes actores involucrados para proceder a una actualización y modernización general de la ordenanza 12.288, que fue aprobada este jueves, y que elimina dicha obligatoriedad, además de exigir que los cementerios municipales cuenten con un Reglamento Interno. La modificación también adecua los procedimientos de reducción de cuerpos y cremación, y reglamenta quiénes se constituyen en responsables de cremación, es decir, familiares que autorizan, entre otros aspectos técnicos y administrativos.
Bordaisco explicó: “La ordenanza requería una modernización integral, porque estaba desactualizada. La pandemia fue el puntapié para esta reforma, pero se logró ordenar y reglamentar toda la actividad de los cementerios. Es un tema delicado, que involucra a la salud pública, pero también a la convicción íntima y a creencias religiosas de los individuos, que la ordenanza debe incluir y respetar”.
“El dato fundamental de la sesión de este jueves es que se pudieron discutir y consensuar dos temas que no necesariamente responden a la emergencia, sino que apuntan a temas de fondo, a tener un Estado que pueda gestionar mejor e intervenga donde y cuando debe intervenir. Además, hay que destacar el acuerdo en el marco de las diferencias políticas, porque en este caso, como en muchos otros, todos pusieron lo suyo para gestionar en beneficio de las vecinas y vecinos de Gral. Pueyrredon”, finalizó.