El legislador radical marplatense realizó un balance de sus cuatro años en la Cámara alta bonaerense y anticipó los ejes que llevará al Concejo Deliberante desde el 10 de diciembre. “Nunca me fui, sino que la llevé a Mar del Plata conmigo a otro lado”, dijo.
En la antesala de su desembarco en el Concejo Deliberante, el senador provincial Ariel Bordaisco trazó un balance de su gestión en la Legislatura bonaerense y volvió a marcar diferencias con el gobierno de Axel Kicillof. El dirigente radical, que este 10 de diciembre dejará la Cámara alta para asumir como concejal en Mar del Plata, destacó el rol opositor que sostuvo durante su mandato y remarcó que su agenda estuvo guiada por las demandas de los vecinos.
“Se termina el mandato que los bonaerenses me confiaron para representarlos en el Senado. En una legislatura difícil, con un gobernador poco afecto al diálogo, creo que cumplimos el objetivo de una oposición razonable, que no se mueve de sus convicciones, pero que tampoco pone palos en la rueda. Y, sobre todo, ser una de las voces de los marplatenses en la provincia”, señaló.
En su repaso, Bordaisco subrayó que muchas de sus iniciativas surgieron “de escuchar la calle” y mencionó especialmente la discusión por la Verificación Técnica Vehicular (VTV), tema que —según afirmó— quedó “trabado por falta de voluntad política”. También agradeció el trabajo conjunto con intendentes de distintos distritos para impulsar acuerdos intermunicipales y “regionalizar debates claves para el futuro de la provincia”.
Otro de los puntos que marcó fue su embestida contra la situación de IOMA. “Si hay algo que me rompió la cabeza es el desastre de la obra social. Ustedes saben todo lo que hicimos para defender a los más de dos millones de afiliados. La respuesta del gobernador a todas nuestras denuncias era que la culpa es del gobierno anterior y de Milei”, cuestionó.
Respecto a la etapa que comienza en el Concejo Deliberante, Bordaisco resaltó su pertenencia a Mar del Plata y repasó algunos de los temas que llevó a la agenda provincial. “Mar del Plata es mi vida, nunca me fui, sino que la llevé conmigo a otro lado. Desde acá insistí fuerte en la municipalización de Punta Mogotes, en la autonomía municipal, en la ruta 2 para que lleguen más turistas. Reconocimos artistas, deportistas y referentes de nuestra comunidad, siempre pensando en la ciudad”, expresó.
Finalmente, sostuvo que su trabajo legislativo se dio en un contexto político adverso. “Estos cuatro años se dieron en un gobierno que entiende la política de una forma muy distinta a la mía. Con el manual del populismo no dialoga, es autoritario, echa culpas y encima se encerró en sus internas”, afirmó.