“Nos preocupa muchísimo que un trámite técnico empiece a usarse como ficha de canje político”, advirtió el ministro bonaerense, en referencia a las negociaciones que funcionarios nacionales mantienen con gobernadores por el Presupuesto.
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, encendió una nueva alarma en la ya tensada relación entre la administración de Axel Kicillof y la Casa Rosada. En conferencia de prensa, el funcionario aseguró que el Gobierno nacional estaría vinculando la aprobación del Presupuesto en el Congreso con la entrega de avales técnicos necesarios para que las provincias puedan endeudarse, una maniobra que –según afirmó– genera “mucha preocupación” en La Plata.
Bianco explicó que, según trascendió en medios y en los encuentros entre gobernadores dialoguistas y el ministro del Interior, Diego Santilli, el Ejecutivo nacional habría puesto sobre la mesa la posibilidad de liberar esos avales a cambio de apoyos legislativos. “Nosotros no fuimos convocados, pero sí vemos que en las reuniones con otras provincias se menciona este tema. Y lo que trasciende es que se ofrecen avales para deuda a cambio de votos para el Presupuesto”, sostuvo.
El ministro remarcó que el aval nacional para operaciones de crédito no constituye un beneficio otorgado por Nación, sino un paso formal para habilitar financiamientos ya aprobados por las Legislaturas provinciales o por organismos internacionales. “Es un procedimiento administrativo que históricamente ha sido automático. La Nación no te regala nada: simplemente certifica que podés ejecutar la deuda que conseguiste. Eso pasa por Interior, el Banco Central y Economía. No hay discrecionalidad”, explicó.
En ese sentido, Bianco cuestionó que una certificación que hasta ahora era “meramente técnica” aparezca en las negociaciones por el Presupuesto como una suerte de prenda de intercambio político. “Es un papel que solo dice que si la provincia obtuvo un crédito, puede implementarlo. Nada más. Pero ahora lo están usando como moneda de cambio. Y eso es gravísimo”, insistió.
El ministro recordó que la provincia de Buenos Aires busca autorización legislativa para tomar nueva deuda destinada a cubrir vencimientos y financiar obras municipales, un debate que ya enfrenta resistencias dentro de la Legislatura. Aun si ese aval provincial se lograra –cosa que no ocurrió para 2025–, la administración de Kicillof necesitaría igualmente la no objeción de Nación para acceder a créditos internacionales o bancarios.
La denuncia se suma a un clima de creciente fricción entre la Provincia y el Gobierno nacional. Buenos Aires quedó fuera de las últimas rondas de diálogo político que Santilli mantiene con mandatarios provinciales, mientras continúa sin saldarse el reclamo bonaerense por fondos que la gestión de Kicillof asegura que Nación adeuda.
“Si un trámite administrativo se transforma en un mecanismo de presión política, estamos ante un problema serio para el federalismo”, concluyó Bianco, dejando en claro que la tensión entre La Plata y la Casa Rosada está lejos de aflojar.