El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio cuestionó las políticas del Gobierno nacional, denunció un “abandono extraordinario” en materia social y advirtió sobre el impacto que las decisiones económicas tienen en sectores productivos como la pesca marplatense.
El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Guillermo Bianchi, volvió a expresar su fuerte rechazo a las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei y aseguró que el país atraviesa un escenario de creciente deterioro institucional, social y económico.
En declaraciones a LoQuePasa.net, el dirigente sindical sostuvo que desde el movimiento obrero siempre mantuvieron profundas diferencias con la orientación política y económica del actual gobierno, aunque consideró que la situación se agravó en los últimos meses.
Bianchi afirmó que “el gobierno atraviesa una etapa de debilidad política” y cuestionó hechos vinculados a la corrupción. En ese marco, señaló que determinados episodios recientes profundizaron el desgaste de la gestión nacional. “El gobierno está fracturado y la Argentina atraviesa un abandono social sin precedentes”, destacó.
En el plano social, manifestó su preocupación por decisiones que, según indicó, afectan directamente a los sectores más vulnerables. Como ejemplo, mencionó la eliminación de beneficios vinculados al transporte para personas con discapacidad, una medida que, a su entender, deja a miles de ciudadanos sujetos a las condiciones impuestas por las empresas prestadoras del servicio.
El dirigente también puso el foco en la realidad productiva de Mar del Plata y advirtió sobre las consecuencias que ciertas políticas tienen en la industria pesquera. Según explicó, “la asignación de recursos favorece a los buques congeladores en detrimento de la actividad en tierra, una situación que podría comprometer el sustento de miles de trabajadores vinculados al procesamiento del pescado”.
Además, alertó sobre la delicada coyuntura económica nacional y cuestionó la influencia de los organismos internacionales de crédito en la definición de medidas fiscales y tributarias. A su juicio, los cambios impulsados terminan afectando principalmente a los sectores de ingresos medios y bajos.
Frente a este panorama, Bianchi remarcó que el movimiento sindical mantiene una agenda activa de defensa de los derechos laborales y sociales. “Nuestra responsabilidad es seguir protegiendo a los trabajadores, defender las paritarias, exigir el cumplimiento de los convenios colectivos y acompañar a los sectores más vulnerables”, planteó.
Finalmente, destacó que, pese a las dificultades y a las críticas del Gobierno hacia las organizaciones gremiales, el sindicalismo continúa trabajando para sostener reclamos vinculados a la justicia social, la protección de los jubilados, la niñez y las personas con discapacidad.