Con respaldo oficialista, las cuentas de 2025 superaron el filtro de comisiones pese a cuestionamientos opositores. “No están claras las cuentas”, advirtieron desde Acción Marplatense, mientras Unión por la Patria habló de un cuadro “invotable”.
Las rendiciones de cuentas correspondientes al ejercicio 2025 de la gestión de Guillermo Montenegro obtuvieron dictamen favorable en comisiones del Concejo Deliberante y quedaron listas para su tratamiento en el recinto la próxima semana. El aval llegó de la mano del oficialismo y sus aliados —PRO, UCR, Coalición Cívica y La Libertad Avanza—, mientras que Unión por la Patria, Frente Renovador y Acción Marplatense rechazaron los expedientes.
El análisis de la Administración Central expone un rojo significativo en las finanzas municipales. Según datos discutidos en el debate, el déficit presupuestario supera los $7.400 millones, con un salto interanual que enciende alarmas. A esto se suma una deuda flotante que escala a cifras aún más elevadas, configurando un panorama que desde la oposición calificaron como crítico.
La concejal Mariana Cuesta (Unión por la Patria) fue contundente al cuestionar el expediente: habló de un cuadro “invotable” y advirtió que el municipio arrastra varios ejercicios consecutivos en desequilibrio. En esa línea, vinculó la creación de nuevas tasas con la necesidad de cubrir baches financieros más que con mejoras concretas en servicios, poniendo en duda el destino real de esos recursos.
Desde Acción Marplatense, Eva Ayala también rechazó la rendición y apuntó a la falta de previsibilidad en la gestión. Señaló que el Ejecutivo se limita a sostener el funcionamiento básico sin lograr resolver problemas estructurales. Como ejemplo, mencionó obras demoradas y proyectos anunciados que no se concretan, lo que —según afirmó— refleja una administración que “corre detrás de los problemas”.
En contraposición, el oficialismo defendió el expediente y atribuyó el desbalance a factores externos. Argumentaron que la subestimación inflacionaria al momento de elaborar el presupuesto impactó en los costos, especialmente en salarios y servicios, y remarcaron la caída de transferencias de Nación y Provincia como un condicionante clave.
Sin embargo, más allá de las explicaciones, el cuadro general deja expuesta una gestión que, lejos de equilibrar sus cuentas, profundiza su dependencia de recursos inciertos y enfrenta crecientes cuestionamientos por la eficacia en el uso del presupuesto. El debate final se dará en el recinto el día 14 de Mayo, donde el oficialismo buscará convalidar un balance que ya nace bajo sospecha.