El expediente, enviado por el gobierno de Montenegro, propone modificar indicadores territorial para permitir la construcción del barrio privado “Senderos” en una zona estratégica. La aprobación parece asegurada gracias a la mayoría automática del oficialismo. La palabra del desarrollador, Juan Pablo Reverter
En tiempo récord y bajo la lupa de la oposición, el Concejo Deliberante trata un proyecto impulsado por el Ejecutivo municipal para modificar la delimitación del Área Complementaria del Litoral Marítimo 1 (CoLM1) del Código de Ordenamiento Territorial. La propuesta busca habilitar la construcción del barrio privado “Senderos”, un nuevo desarrollo inmobiliario emplazado entre el Bosque Peralta Ramos y la avenida Jorge Newbery.
Durante la gestión del intendente Guillermo Montenegro, los proyectos que modifican zonificaciones o indicadores para favorecer emprendimientos privados han proliferado, generando críticas por la rapidez con la que son aprobados gracias a la mayoría automática del oficialismo en el Concejo Deliberante.
El expediente, titulado “Modificando la delimitación del Área Complementaria del Litoral Marítimo 1 (CoLM1) del Código de Ordenamiento Territorial”, permitiría al fideicomiso encargado del desarrollo incorporar una de sus parcelas a esta área específica, habilitando así la construcción del nuevo barrio cerrado.
El proyecto “Senderos”
El emprendimiento pertenece a H. Ledesma, la misma firma detrás de otros proyectos urbanísticos que ya han recibido excepciones, como Unkanny Residences. En diálogo con LoQuePasa.net, el presidente de la empresa, Juan Pablo Reverter, detalló las características del proyecto:
“Se trata de un barrio privado de nombre Senderos, tiene un frente sobre la avenida Newbery, lindero al estacionamiento del Coto, y llega hasta la parte de atrás del Bosque Peralta Ramos”.
Según explicó Reverter, la construcción incluirá 280 lotes de entre 800 y 900 metros cuadrados, priorizando un diseño que favorezca la exclusividad. “La densidad nos permitiría hacer más lotes, pero buscamos que cada parcela tenga espacio y privacidad, con senderos que las separen”, añadió.
El empresario destacó que el aumento de la demanda de viviendas en barrios cerrados responde al crecimiento de Mar del Plata y al arribo de familias provenientes de Buenos Aires y otras localidades del interior.
El terreno en cuestión está ubicado en un área estratégica, rodeado de los barrios privados Las Prunas y Bosque y Mar, el último también aprobado recientemente bajo una lógica similar. Este tipo de desarrollos sigue siendo altamente demandado por familias que buscan viviendas amplias y seguras, un fenómeno que alimenta la expansión de las urbanizaciones privadas en la ciudad.
Desde la oposición y organizaciones urbanísticas, las críticas no se hicieron esperar. Denuncian que este tipo de iniciativas promueve un modelo de desarrollo desigual, donde las decisiones urbanísticas se subordinan a intereses privados sin un debate profundo ni estudios de impacto ambiental adecuados.
Mientras tanto, el proyecto continúa en tratamiento en el Concejo Deliberante y será aprobado gracias a la mayoría automática del oficialismo.