El encuentro terminó con una participación muy reducida: Guido García, Julián Bussetti, Noelia Ríos y Ricardo Liceaga Viñas fueron los únicos concejales presentes. La oposición y la radical Vilma Baragiola decidieron no asistir, en rechazo al ámbito elegido para continuar el debate y por estar fuera de las normas.
La primera reunión de la Mesa de Trabajo creada para continuar con la discusión del nuevo pliego del transporte público terminó este lunes con un resultado que expuso las dificultades para construir consensos políticos. La misma duró apenas 19 minutos no se logró avanzar en nada.
Apenas cuatro concejales participaron del encuentro realizado finalmente en el recinto del Cuerpo (al no haber ediles opositores se dejó de lado hacerlo en la Biblioteca del Concejo Deliberante como estaba estipulado): Guido García (CC), Julián Bussetti (PRO), Noelia Ríos (LLA) y Ricardo Liceaga Viñas (UCR).
La convocatoria había generado fuertes cuestionamientos por parte de distintos bloques, principalmente por la decisión del oficialismo de trasladar el debate fuera del recinto, realizarlo sin transmisión en vivo y sin presencia de periodistas.
La concejal radical Vilma Baragiola había anticipado que no participaría de la Mesa y finalmente cumplió con su decisión. Su postura fue acompañada por Acción Marplatense y Unión por la Patria, que también rechazaron la convocatoria y directamente no concurrieron.
El dato particular quedó dentro del propio bloque radical: mientras Baragiola se ausentó, su compañero de bancada Ricardo Liceaga Viñas sí participó de la reunión. De esta manera, la UCR exhibió posiciones diferentes frente al mecanismo elegido para continuar con el tratamiento del expediente.
El escenario deja ahora una incógnita sobre los próximos pasos. No está definido si la Mesa volverá a reunirse ni bajo qué condiciones continuará la discusión del pliego, mientras el expediente todavía debe seguir su recorrido formal en la Comisión de Movilidad Urbana.
La falta de acuerdos representa un problema que excede la disputa entre los bloques: si el nuevo pliego no logra avanzar, la ciudad continuará bajo un esquema de emergencia, con un servicio que acumula reclamos y falencias. En definitiva, mientras la discusión política se traba, la pregunta vuelve a ser inevitable: ¿quién piensa en los usuarios del transporte?