El martillero Diego Del Valle analizó la situación del mercado inmobiliario luego de la modificación de la ley de alquileres. "Hoy conviven legalmente tres tipos de contratos", consideró.
El mercado de inmuebles para alquiler de vivienda ya es otro desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023 en diciembre de 2023.
En principio, conviven desde entonces tres tipos de contrataciones: las anteriores aún vigentes, las que se renovaron según actualizaciones que se aplicaban y los nuevos desregulados, con la particularidad de que inquilinos y propietarios negocian precios, moneda, indexaciones y plazos.
A pesar del aumento en la oferta, el mercado parece estar acercándose a un equilibrio.

Al respecto, el martillero Diego Del Valle indicó que «a partir de enero de este año comenzó a haber oferta. El problema que hay es que la ley pasada trajo una destrucción total del propietario locador, a lo que se suma la caída del 40% en los cuatro años de pandemia», y aseguró que a eso se debe la poca oferta para la enorme demanda que existe.
Para el sector, se generó una flexibilidad y una posterior competencia en las condiciones. Si bien los contratos volvieron a ser de 24 meses, en Mar del Plata se suma otro punto positivo que dista del resto del país: la actualización. En la mayoría de los contratos, la misma se hace de forma semestral y no cada 3 o 4 meses.
«Si el inquilino tiene dos opciones, va a elegir la de seis meses. Entonces, cuantos más seamos los que publiquemos ajustes con este formato, se irá acomodando el mercado», indicó el martillero.
Asimismo, los contratos que se realizaron bajo la ley anterior, hoy se adecúan a nuevas normas y plazos. «También se está usando mucho el pago adelantado, que antes era ilegal pero hoy está permitido. La gente opta por no sufrir los aumentos ni regirse por los índices a lo largo de los 12 meses, entonces tiene esta nueva opción. Lo que vemos es que hay mayor flexibilidad para realizar acuerdos entre propietarios e inquilinos según sus necesidades», remarcó Del Valle.