Con una baja participación del electorado, La Libertad Avanza se impuso en la Ciudad de Buenos Aires. Santoro terminó en segundo lugar y el PRO sufrió una fuerte caída.
En una jornada marcada por la apatía electoral —con apenas el 53% de participación del padrón— La Libertad Avanza logró una contundente victoria en las elecciones legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desbancando al PRO de los primeros lugares luego de casi dos décadas de hegemonía.
Manuel Adorni, actual vocero presidencial y figura central de la boleta libertaria, encabezó la lista más votada con el 30,04% de los sufragios, cuando ya se había escrutado el 87,52% de las mesas. La performance fue celebrada con euforia en el búnker de La Libertad Avanza, en sintonía con el crecimiento del espacio a nivel nacional.
En segundo lugar se ubicó el peronismo porteño, representado por Leandro Santoro, con el 27,46% de los votos. Desde el espacio Es Ahora Buenos Aires optaron por la cautela, destacando la competitividad del resultado en un distrito históricamente adverso.

El golpe más duro de la noche fue para el PRO. La diputada nacional Silvia Lospennato, apuesta fuerte del partido amarillo, cosechó apenas el 15,88%, una cifra que significó una caída estrepitosa en la Ciudad donde el PRO construyó su poder desde 2005. “Los resultados no son los que esperábamos”, admitió la candidata tras conocerse las primeras cifras oficiales.
El retroceso electoral también impacta directamente en la figura de Mauricio Macri, quien fue el impulsor de la campaña y uno de los principales respaldos de Lospennato. Asimismo, representa un traspié político para el actual jefe de Gobierno, Jorge Macri, que decidió desdoblar las elecciones con la intención de provincializar la contienda y sostener el liderazgo porteño.
Detrás del trío principal, el resto de los espacios no logró superar el umbral del 3% y quedaron fuera de la Legislatura: Ramiro Marra (LLA, 2,63%), Paula Oliveto (2,48%), Vanina Biasi (Frente de Izquierda), Lula Levy (2,31%), Alejandro Kim (2,05%) y Ricardo Caruso Lombardi (1,68%) figuraron entre los que siguieron en la tabla. Otros siete candidatos ni siquiera alcanzaron el 1% de los votos.
El resultado refleja un nuevo mapa político en la Ciudad de Buenos Aires, con el PRO fuera del podio por primera vez en casi 20 años y con un escenario cada vez más polarizado entre el peronismo y el espacio libertario.