Abad mostró músculo político en Mar del Plata y el 2027 empezó a asomar en escena

Abad mostró músculo político en Mar del Plata y el 2027 empezó a asomar en escena

Con una amplia convocatoria en la presentación de “La Cuestión Bonaerense”, el senador nacional Maximiliano Abad reunió a dirigentes, empresarios y referentes radicales en una foto de alto volumen político. La presencia del intendente Guillermo Montenegro y su gesto para remarcar públicamente su condición de jefe comunal también dejaron una escena que despertó comentarios en el ámbito político local.

23 de mayo de 2026

La presentación del libro “La Cuestión Bonaerense” terminó convirtiéndose en mucho más que una actividad académica o política de rutina para Maximiliano Abad. El encuentro funcionó como una demostración de fuerza del senador nacional radical, que logró reunir en Mar del Plata a cerca de 300 personas de distintos sectores de poder de la ciudad y de la provincia.

 

Empresarios, representantes del denominado “círculo rojo”, integrantes del Poder Judicial, legisladores, concejales, dirigentes políticos, referentes de colegios profesionales, mujeres emprendedoras, el Embajador de Portugal en la Argentina, Gonçalo Teles Gomes y actores vinculados al deporte formaron parte de una convocatoria que, en términos políticos, dejó varios mensajes hacia adentro y hacia afuera de la Unión Cívica Radical.

 

La foto no fue casual. Abad mostró capacidad de articulación, volumen territorial y centralidad política en un momento donde comienzan a moverse las piezas de cara al escenario electoral de 2027. En las primeras filas se ubicaron dirigentes de peso del radicalismo bonaerense, entre ellos Emiliano Balbín y Karina Banfi, en una señal clara de respaldo interno y cohesión partidaria.

 

Pero el mensaje no quedó únicamente puertas adentro del radicalismo. La convocatoria evidenció también que hoy Abad aparece como uno de los pocos dirigentes locales con capacidad de reunir en un mismo ámbito a sectores empresariales, judiciales y políticos de alto perfil. Una construcción que en el entorno del senador leen como un activo central pensando en 2027.

En ese marco, la presencia de Guillermo Montenegro aportó uno de los momentos políticos más comentados. El senador provincial e intendente en licencia fue presentado por el moderador del encuentro como legislador provincial, pero inmediatamente interrumpió para aclarar: “Intendente en licencia eh”.

 

La frase generó sorpresa y un silencio marcado entre los presentes. El gesto fue interpretado como una nueva señal de Montenegro respecto a su intención de seguir sosteniendo centralidad política y mantener abierta la posibilidad de un regreso pleno a la conducción municipal.

 

El episodio reforzó la postura de actores cercanos a Abad. Desde hace tiempo, dentro del círculo político que rodea al senador nacional vienen planteando la necesidad de tomar distancia de la figura de Montenegro. El argumento que repiten es que Mar del Plata necesita “una nueva etapa” y una conducción con identidad “bien marplatense”, algo que —entienden— podría verse condicionado por la cercanía política con el actual intendente en licencia.

 

En ese contexto, la presentación del libro terminó funcionando también como una escena donde comenzaron a quedar expuestas algunos reacomodamientos hacia el futuro. Mientras Montenegro buscó recordar que sigue siendo el jefe político de la ciudad, Abad exhibió otra cosa: estructura, respaldo y capacidad de convocatoria.

 

El radicalismo leyó el acto como una señal de fortaleza. Y en la política marplatense muchos interpretaron que el senador nacional empezó a mostrar algo más que un armado partidario: una construcción con aspiraciones mayores, tanto en la ciudad como en el tablero bonaerense.

 

A más de un año del inicio formal de la discusión electoral, el 2027 ya empezó a jugarse en Mar del Plata. Y la presentación de “La Cuestión Bonaerense” dejó en claro que Maximiliano Abad quiere ocupar un lugar central en esa disputa.

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