Se acentúa la angustia de los inquilinos: el ajuste anual de alquileres ya llegó al 64% a partir del 1º de septiembre y a un 68.6% para el 15 del mismo mes. La situación impacta de lleno en los inquilinos que muchas veces no pueden pagar.
La reforma a la Ley de Alquileres 27.551, que se implementó el año pasado, y cuyo objetivo inicial pretendía asegurar a inquilinos y propietarios, terminó disminuyendo la oferta, retrayendo la posibilidad de desarrollar el negocio y además generando incertidumbre y dificultades para quienes se encuentran en la necesidad de alquilar. Si bien la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados inició el debate de los proyectos que buscan modificar la Ley de Alquileres, tanto inquilinos como propietarios continúan regidos según lo impuesto por la ley vigente.
En ese marco, el Banco Central de la República Argentina publicó el índice de Contratos de Locación (ICL) para el mes de septiembre, que fue creado con el objetivo de establecer parámetros a la hora de celebrar contratos de alquiler y que determina el aumento anual que debe tener un contrato según lo estipula la ley de alquileres 27.551.
De acuerdo con el valor arrojado por el índice, todos los contratos que cumplen un año bajo esta nueva ley, tienen que actualizar desde el primero de septiembre un 64%.
Mientras tanto aquellos contratos que deban renovarse desde el 15 de septiembre, el monto de suba asciende a 68.6%.
El mes anterior ese mismo índice se había ubicado en 61.5%. Por otro lado, hace un año, el valor se encontraba en torno al 41%, es decir al día de la fecha el aumento se encuentra aproximadamente 30 puntos porcentuales por encima.