“Lo roban para revender el cobre y el aluminio. Reponer el medidor cuesta alrededor de 13.000”, explicó a Loquepasa.net, Gabriel plomero gasista de la ciudad.
Cansados de que roben y rompan los medidores, el personal del Centro de Salud (CAPS) ubicado en el barrio 2 de Abril, decidieron colocar un cartón en la garita de gas para avisarles a los delincuentes que adentro “NO HAY NADA PARA REVENDER”.
Esta modalidad de robo es frecuente en distintos barrios de la ciudad, ya que quienes la efectúan buscan diferentes metales de los cuales se encuentran compuestos los medidores de gas, que suelen revender.
“Lo que roban es el flexible de cobre y el regulador de aluminio. Reponer los dos elementos sale alrededor de 13.000”, explicó a Loquepasa.net, Gabriel plomero gasista de la ciudad.
La imagen que circuló por distintas redes sociales, despertó la indignación de decenas de personas, que han sufrido robos similares en sus domicilios.