El presidente de la Nación, estuvo en Tucumán en el marco de los festejos por el Día de la Independencia de la Argentina, en donde emitió un discurso en el que hizo un repaso de la historia y llamó a la reflexión sobre la unidad.
Justo un día después de la presentación de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, en medio de la grieta interna del Frente de Todos, el presidente llegó a la Casa Histórica acompañado por Sergio Massa, quien también estuvo en el foco mediático en la última semana tras la salida de Martín Guzmán de Economía.
“La declaración de la independencia fue un gesto de convicción y unidad que los congresales nos han legado. No estuvo exento de disputas, demandó el acuerdo, semejante lección de la historia no puede ser soslayada”, señaló el presidente en su discurso.
“Nada sólido se construye si abandonamos los objetivos ante el primer peligro. Eso hicieron nuestros patriotas. Se forjó una unidad que requirió mucho esfuerzo, paciencia, respeto en la discrepancia. La unidad no surgió mágicamente ni se impuso, solo fue posible porque hubo voluntad de construirla”, sostuvo Fernández.
Asimismo, consideró que la unidad es un valor que debemos preservar, con un pueblo dividido unos pocos sinvergüenzas ganan y millones se marginan a la pobreza» y sentenció que «no hay futuro político si la unidad no se edifica y fortalece todos los días”.
Por eso, pidió ir hacia los consensos para el desarrollo con justicia social. “Tenemos fabulosas reservas de litio en el Norte; en el Sur la segunda reserva de gas no convencional y la cuarta de petróleo, en el centro la tierra para producir”, destacó.
“Sueño con que cada habitante encuentre en su pueblo el lugar para sus realizaciones. Sueño con una Argentina integrada y plenamente federal, para eso trabajo todos los días”, aseveró.
El presidente repasó lo que consideró como logros de su gestión en materia de obras, empleo y vivienda, pero también reconoció lo que falta: «Debemos transitar el camino hacia el equilibrio fiscal, estabilizar la moneda, el crecimiento demanda divisas escasas; la inflación del mundo daña a nuestra economía que se caracteriza por persistentes procesos inflacionarios”.
Al cierre de su discurso, el mandatario convocó a los argentinos “a no sucumbir en el desánimo” y pidió ser fuertes e inteligentes para no caer ante la desesperanza.
«Somos una sociedad diversa y plural, con respeto de las diferencias no podemos perder de vista el espacio que nos cobija. Nadie sobre en nuestro país, forjemos la unidad que nos va a sacar adelante», sentenció.
Finalmente, señaló que convoca «a redistribuir los ingresos» porque se perdieron 20 puntos del salario y no se logró mejorar por la pandemia y la inflación. «El mundo atraviesa notables cambios geopolíticos, la guerra agravó problemas que repercuten en la humanidad», marcó.
“Cada uno de los integrantes de este Gobierno se la juega por la gente. Los convoco de corazón a construir la Argentina que soñamos, a defender los sueños de aquellos que parieron esta patria y continente de paz y grandeza para todos y todas”, cerró.