Así lo expresó María Eva Juárez, referente de la Red de Promotoras en Salud y Acompañantes a Víctimas de Violencia de Género de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) autónoma.
En las últimas jornadas se produjeron en la ciudad de Mar del Plata múltiples hechos de Violencia de Género y a pesar de la constante visibilización y la voluntad de diversas organizaciones estatales y no gubernamentales por abordar esta problemática, la realidad indica que la situación, lejos de mejorar, recrudece día a día. Para conocer el estado de la situación y profundizar sobre esta temática, desde Loquepasa.net nos pusimos en contacto con María Eva Juárez, referente de la Red de Promotoras en Salud y Acompañantes a Víctimas de Violencia de Género de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) autónoma.
Con relación a la situación actual, Juárez explicó: “Vemos la situación con una preocupación cada vez más acuciante. Entendemos que las razones de la Violencia de Género tienen que ver con la cultura patriarcal, pero también entendemos que las situaciones de tensión, que a veces se viven en la sociedad, agravan esta misma violencia”. En ese sentido, la referente de la red agregó que “en el comienzo de la pandemia, la cantidad de casos y de llamados de víctimas fue impresionante, nuestro teléfono de guardia no paraba de llamar. En la actualidad estamos viendo una situación parecida, entendemos que es producto del estrés que se vive en la sociedad a raíz de la situación económica apremiante”.
“Las mujeres en situación de violencia pasan por varias vulnerabilidades, pero una de las vulnerabilidades más grandes que tenemos es la falta de espacios para poder ponerse a resguardo. Las mujeres cuando son víctimas de violencia no tienen mucho lugar donde recurrir, entonces siguen siempre atadas a esa situación. Por más que se haga la denuncia y se tomen medidas cautelares, como la exclusión del hogar o la restricción de acercamiento, el problema que tenemos es que los violentos no respetan la restricción y no se los penaliza”, agregó.
Esta falta de recursos para mantenerlas alejadas de sus agresores son las que hacen que sea muy complicado atender esta realidad. En este sentido, Juárez explicó que “en muchos de los casos, las víctimas terminan volviendo con el victimario por no encontrar las respuestas necesarias. Y todo se agrava más influyendo notoriamente sobre la situación de sus hijos, que también son las víctimas colaterales de estos hechos de violencia hacia las mujeres”.
Por otro lado, se refirió al recrudecimiento de los episodios de Violencia de Género en nuestra ciudad y manifestó la necesidad de la implementación de políticas que atiendan de forma urgente esta problemática. En ese sentido explicó: “Vemos con mucha preocupación el tema de la aplicación rápida de algunas políticas que están ya acordadas y que son parte de las respuestas que va dando el estado, por ejemplo las becas de vulnerabilidad que se otorgan a través de la División de Políticas de Género. Estas becas deberían resolver en lo inmediato la situación de las mujeres y sin embargo a partir de que una víctima se presenta y se determina que necesita ser asistida con una beca, desde el momento en que se adjudica tarda 3 meses en cobrarse”.
“No solamente tenemos esa dificultad, sino que además no están bancarizadas. Como consecuencia tienen 7 días para ser informadas de que la beca está al cobro. Muchas veces a esas mujeres no les llega la información a tiempo y pierden la posibilidad de cobrar, porque parte de las agresiones que reciben de los hombres violentos es que les rompen el celular”, agregó.
Finalmente, detalló las características de la beca que se ofrece a las mujeres en esta situación y reveló que la medida “es insuficiente porque es el 45% de una jubilación mínima. No alcanza para nada,pero como ese importe es mayor que 0, ayuda para algunas cuestiones. Mínimamente para el traslado de las mujeres a algún lugar, pagarse alguna fotocopia de la denuncia, poder acercarse hasta la comisaría de la mujer”.