El Presidente sobrevoló zonas de la provincia, para interiorizarse sobre las regiones afectadas por los incendios forestales. Más de 900 mil hectáreas fueron arrasadas por el fuego.
El presidente Alberto Fernández aseguró que «el Gobierno nacional estuvo siempre, pendiente de lo que estaba pasando en Corrientes», por los incendios forestales que afectaron a unas 800 mil hectáreas en esa provincia, y consideró que donde haya «un argentino que sufra todo el país tiene que estar como soporte».
«Donde hay un argentino que sufre, que tiene una necesidad, hay una Argentina que sufre, y todo el país tiene que ir en soporte. No somos 24 distritos sino un país. El Gobierno nacional estuvo en contacto siempre enviando ayuda para controlar los incendios, con recursos y facilidades. Estuve en permanente contacto con el gobernador (Gustavo Valdés) y mandamos también a nuestros funcionarios para ver lo que pasaba», señaló Fernández tras sobrevolar, junto al mandatario provincial, las zonas afectadas por el avance del fuego.
El Presidente estuvo en el campamento instalado en la Escuela de la Familia Agrícola «Ñanderoga» -ubicada sobre la ruta 118, en el departamento de San Miguel y Loreto-, un lugar que se convirtió hace una semana en el centro de comando y base operativa de una fuerza integrada por organismos nacionales, empresas públicas y equipos especializados de media docena de provincias que lucha contra los incendios forestales.
Allí Fernández saludó a la formación de brigadistas forestales que se encuentran en el campamento, como los de la II Brigada Blindada del ejército argentino, con asiento en Paraná; y promovió un aplauso para la delegación boliviana, que arribó el miércoles último.
Al llegar al campamento, el mandatario firmó el libro de visitas de la escuela; le explicaron las operaciones en el camión de Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF); recorrió los medios desplegados, y luego en helicóptero visitó las zonas afectadas.
Tras regresar de su recorrido aéreo, el Presidente se mostró muy emocionado al saludar uno por uno a los brigadistas de las fuerzas armadas bolivianas y a los de la II brigada Blindada de Paraná, y dos veces arengó aplausos para ellos.
Antes de irse se detuvo a sacarse fotografías con los bomberos forestales de la Policía Federal y con el cuerpo docente de la escuela rural que funciona como base operativa.
Fernández criticó la noción de «una Argentina central y una Argentina periférica que es rica en el centro y necesitada en el norte y en el sur».
«No podemos permitir eso. Por eso estamos acá y por eso estuvimos desde el primer día, con nuestros mejores hombres y mujeres, trayendo apoyo que hacía falta. No solo bomberos. Asistimos con personal de seguridad, soldados o equipos militares. Sumamos también los recursos que tenemos para que lleguen a los productores, sin burocracia. Porque no hay tiempo, porque el tiempo es hoy», subrayó el mandatario.