Reconstrucción silenciosa

Reconstrucción silenciosa

En el Frente de Todos asimilaron un fin de 2021 para el olvido, y buscan ampliar la base electoral de cara al 2023. El rol de la “pata sindical”.

12 de enero de 2022

Quizás todo comenzó cuando en la tarde del 14 de noviembre del 2021, muchos se dejaban ganar por la desazón ante las primeras estimaciones del resultado electoral.

 

Seguramente lo negarán, pero se palpaba en el ambiente la posibilidad de perder el 4° concejal.

 

En el búnker del Frente de Todos de Mar del Plata reinaba el pesimismo, por eso el desmedido “festejo” por cumplir apenas el objetivo de mínima.

 

La decisión de “quedarse con la lapicera” y no abrir el juego en las primarias, sumadas a otras cuestiones propias de una campaña errática, se transformaba en una mochila para Fernanda Raverta.

 

El previsible traspié en la incursión universitaria no hizo más que sumar desilusión en algunas voces del peronismo local.

 

Pero el Frente de Todos comenzó su reconstrucción partiendo de esas derrotas.

 

El poder de fuego mediático saben que está intacto. Esto quedó en evidencia el último fin de semana, cuando luego de una declaración de los Efectores de Salud de Nación y Provincia con asiento en Mar del Plata, la secretaria de Salud del Municipio y también algún concejal del oficialismo salieron inmediatamente al cruce.

 

Más allá de eso, los referentes ligados a Raverta saben que hay que cambiar si quieren ser competitivos. “Hay que buscar más allá de los votos que ya sabemos que tenemos” repiten algunos, convencidos que es posible llegar a “otro electorado”.

 

Una clara muestra de este nuevo paradigma político electoral, es la forma en que se gestó el proyecto de la Avenida de Circunvalación.

 

La gestión tiene un claro protagonismo marplatense vinculado con la producción y la generación de empleo.

 

El directorio del Consorcio del Puerto y las autoridades del Parque Industrial trabajaron mancomunados e impulsaron la firma de un proyecto importante para la ciudad, que trasciende el ambiente político.

 

La influencia de la “pata gremial” en la gestación de esta iniciativa es innegable, y es un ejemplo de esta reconstrucción política que buscan en el FDT.

 

Volviendo a aquella lejana tarde de noviembre, el 4° lugar de la lista de concejales lo ocupaba Miguel Guglielmotti, secretario General de la CGT.

 

Era mucho más que un concejal lo que estaba en juego.

 

Tal es así, que algunos indican que la nueva conducción del Partido Justicialista de General Pueyrredon quedaría en manos de un referente sindical, de buena imagen en el sector productivo de nuestra ciudad y muy respetado en el justicialismo.

 

El nombre que circula, aún por lo bajo, es el del referente de Luz y Fuerza, Eduardo Coppolla.

 

El justicialismo quedaría en manos de la “pata sindical peronista” del Frente de Todos. Todo esto con la anuencia de Fernanda Raverta, que encontró en algunos referentes gremiales la posibilidad de ampliar la matriz de construcción política de cara al 2023.

 

Falta mucho aún, y nuestra ciudad no escapa a lo lógica de crisis constante, pero lo cierto es que en el Frente de Todos nunca, ni en el peor momento, dejaron de pensar en el sillón que hoy ocupa Guillermo Montenegro.

 

Perseverar en el objetivo parece ser la consigna, pero también aprender de algunos errores.

 

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