Otros dos sujetos fueron también procesados por el delito de trata de personas agravado. Los tres están acusados además de promoción de la prostitución y administración de departamentos que funcionaban como prostíbulos.
El juez federal de Mar del Plata, Santiago Inchausti, dispuso el procesamiento con prisión preventiva de tres hombres por el delito de trata de personas agravado –por la consumación de la explotación sexual, por el abuso de la situación de vulnerabilidad en que se encontraban las mujeres y en dos casos, por la edad de una de ellas, menor de edad-, en concurso aparente con el delito de promoción y facilitación de la prostitución y la administración y regenteo de casas de tolerancia, como se conocía a los prostíbulos al momento de dictarse la ley 12.331. Además, uno de los hombres -de 69 años- también fue procesado por abuso sexual agravado del que resultó víctima la adolescente que captó, trasladó e introdujo al mundo prostibulario.
La resolución fue dispuesta en una investigación iniciada por la Fiscalía Federal N°2 por el caso de una adolescente que fue captada en otra localidad bonaerense, trasladada a Mar del Plata y explotada sexualmente. La pesquisa derivó en ocho allanamientos, cuyo resultado fue el rescate de siete mujeres encontradas en departamentos que funcionaban como “privados” y tres personas detenidas.
Las maniobras delictivas
Una gran cantidad de medidas de investigación permitió desentramar que la adolescente había sido captada a través de una cuenta de Instagram, por medio de una persona que le facilitó el teléfono de uno de los acusados para viajar hasta Mar del Plata, con la promesa de ganar dinero durante la temporada.
La fiscalía y el juez consideraron probado en esta etapa que el sujeto de 69 años, que recibió y mantuvo bajo su control durante cuatro días y abusó de la adolescente en una oportunidad, fue el mismo que encomendó a una mujer trans, actualmente con falta de mérito, que la instruyera para iniciarla en el sistema prostibulario.
La decisión del magistrado incluye la fijación del embargo de 50 millones de pesos para cada uno de los imputados en concepto de una eventual responsabilidad civil.
Por otro lado, con el avance de la pesquisa aparecieron en escena dos hermanos de 37 y 41 años. El mayor de ambos tiene entre las acusaciones el agravante de haber explotado a una menor de 18 años, dado que fue quien habría recibido a la adolescente en un departamento céntrico que el acusado regentearía, a cambio de 25 mil pesos por semana. La adolescente fue clara al indicar que el sujeto “se encargaba de gestionar departamentos para prostitución”.
El avance de la investigación logró ubicar al menos cuatro prostíbulos que los hermanos manejarían, situados en la zona céntrica de Mar del Plata y en un radio de no más de quince cuadras.
Las escuchas telefónicas permitieron constatar que los acusados contaban con la intención de ampliar los espacios de explotación sexual. En una de las conversaciones trascriptas en el expediente uno de los hermanos acusados habla con un hombre que le cuenta sobre un cliente de su bar que le comentó que tenía varios departamentos desocupados o cuyos inquilinos no pagaban. “Yo decía de ir a ver el departamento, limpiarlo, esto que lo otro, meter un par de putas a laburar ahí”, le dijo el sujeto al otro lado del teléfono, a lo que uno de los acusados respondió: “Ojo con lo que hablás por teléfono, Pela; ojo”.