Este sector del peronismo marplatense envió un claro mensaje luego del resultado de las PASO. “El pueblo no se alimenta de gestos. Reclama hechos concretos hacia el cumplimiento de lo prometido. Como dice la calle: Lo prometido es deuda”, indicaron.
El Frente de Agrupaciones Peronistas Mar del Plata-Batán hizo público un comunicado donde sienta posición tras el magro resultado que consiguió el Frente de Todos en las últimas elecciones primarias (PASO).
El mismo indica textualmente lo siguiente:
El Frente de Todos se presentó como el Gobierno que activaría la producción y el trabajo, así lo prometió en la campaña del 2019 y la ciudadanía voto por esa consigna superadora de un lustro de frustraciones y caída del poder adquisitivo de los trabajadores y de vastas capas de clase media, sin contar a excluidos y marginados del empleo formal, así como la caída de producción de las Pymes.
Ante la falta de respuesta a esa consigna es razonable que la “gente” adhiera a otras alternativas.
Para atraer nuevamente la voluntad popular, éste deberá trabajar con mucha mayor claridad sobre la agenda económica y social, la única prioritaria en un país con los indicadores actuales de pobreza, desempleo, precariedad laboral e índices de inflación que diariamente socavan el poder adquisitivo.
Hay que estar alerta sobre los riesgos de construir una línea política que desvincule la praxis política del resultado y se conforme sólo con la testimonialidad, donde se valore más el gesto en sí mismo y no el contexto ni las acciones concretas. No debe caerse en el error de una concepción donde no importan tanto los resultados sino tener razón; algo así como la verdad moral por sobre la efectividad de las medidas.
Somos peronistas y por lo tanto no corremos detrás de una falsa superioridad moral y testimonial propia del progresismo. Como movimiento político fuimos concebidos para la acción y nada puede corrernos de nuestro destino histórico. Las acciones del Gobierno serán acompañadas por la militancia en la calle cuando ellas apunten al objetivo trazado que, hoy en esta emergencia, impone la consigna clara y terminante de producción, trabajo y defensa del poder adquisitivo del común, del ciudadano de a pie.
Todos los debates que apunten a permitir un avance popular en ese sentido deben ser bienvenidos. El Gobierno no puede permitirse una estrategia política que se desentienda del contexto real, y sólo atienda a una suerte de testimonialidad progresista – liberal, que suele cuestionar y juzgar desde una supuesta superioridad moral, donde los gestos son más importantes que los resultados concretos.
El pueblo no se alimenta de gestos. Reclama hechos concretos hacia el cumplimiento de lo prometido. Como dice la calle: “LO PROMETIDO ES DEUDA”