La Facultad de Ciencias Naturales realizó un estudio en la población de la zona sur que asiste a comedores. “En los comedores no tienen información sobre Celiaquía. Tampoco hay control en la manipulación de alimentos para prevenir la contaminación cruzada con el gluten”, señaló, Estela Motta, directora del proyecto.
El proyecto de extensión “Enfermedad celíaca y otras enfermedades metabólicas: caminando hacia la mejora en salud” de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, trabaja en acompañar a los celíacos y personas que puedan tener enfermedades metabólicas (diabetes, hipertensión, sobrepeso, etc.) en su alimentación.
El campo de acción es muy amplio, alcanzando unas 15 zonas abarcadas a través del Centro de Extensión Sur. En el mismo participan alumnos, bioquímicos y nutricionistas que generan un vínculo con los referentes de los comedores barriales para brindar su atención y ayuda.
“Es un problema bastante extendido en la población, vinculado con la alimentación”, señaló Estela Motta, directora del proyecto.
La profesional destacó que mantienen constantemente encuentros con los referentes de los comedores barriales, “para poder intercambiar las necesidades que planteen desde el punto de vista de la enfermedad celíaca y metabólica. Es un problema bastante extendido en la población, vinculado con la alimentación”.
“Lo estamos conversando con los referentes, ver cuáles son las necesidades que tienen y que las mismas personas de la comunidad puedan hacerse propios esta problemática de alimentación ligada a este tipo de patologías”, destacó en diálogo con Portal Universidad.
La directora afirmó que “en general, hay conocimientos de la enfermedad celíaca, pero desde los comedores no la tienen”, a lo que agregó que “tampoco está previsto el cuidado en la manipulación de alimentos para prevenir la contaminación cruzada con el gluten”.
En línea con los cuidados que se deben tener, planteó que “no lo tienen incorporado y es una situación a tener en cuenta”. Igualmente, “una de las grandes preocupaciones de los referentes es la necesidad de conocer y aprender sobre la manipulación de alimentos”, mencionó.
Desde el proyecto trabajaron dentro del Hospital Interzonal General de Agudos, con la Asociación Celíaca Argentina- Filial Mar del Plata y ahora con los barrios, entre los que se encuentran, San Martín, Villa Celina, Cerrito Sur, Juramento, Florencio Sánchez y Cerrito y San Salvador.
Una de las grandes problemáticas que plantea Motta es “que realmente las personas adviertan que son celíacas”, ya que, “es importante que el paciente pueda tener toda la información para hacerse cargo y saber de esta problemática. A su vez, que los referentes barriales intercambien con ellos para que, desde su punto de vista, nos digan cómo es mejor poder vincularnos con ellos e informarlos”, concluyó.