Se tratan de las mismas limitaciones que había durante la semana anterior. Fuertes restricciones para los comercios y la gastronomía.
Durante este fin de semana rige el confinamiento estricto en General Pueyrredon y en distintos puntos del país. No se podrá circular después de las 18 y habrá fuertes restricciones en las actividades.
Desde el sábado y hasta el domingo, están suspendidas en esos lugares las actividades económicas, comerciales, industriales, de servicios, culturales, deportivas, religiosas, educativas, turísticas, recreativas y sociales, de acuerdo con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) aprobado el miércoles último por el Senado.
La decisión del Gobierno apunta a «evitar consecuencias irreversibles para la salud pública» ante las señales de colapso que mostró el sistema sanitario público y privado en todo el país en el último trimestre, según explicó el DNU.
En cuanto a la gastronomía, los emprendimientos del rubro sólo podrán funcionar desde las 6 con las modalidades de delivery, hasta las 23, y para llevar (“take away”), hasta las 18.
El sábado y el domingo -en los lugares con nivel alto de circulación del virus- sólo podrán realizarse salidas de esparcimiento al aire libre en espacios de cercanía, en el horario autorizado y con conductas acordes a las reglas generales, en tanto que la restricción a la circulación será total, entre las 18 y las 6, excepto para quienes desarrollan tareas esenciales.
No podrán realizarse reuniones de personas, ni concentraciones, ni prácticas recreativas grupales y tampoco se podrá circular afuera del límite del partido, departamento o jurisdicción del domicilio de residencia.
Las personas sólo podrán movilizarse en las cercanías de sus domicilios y con el casi excluyente motivo de aprovisionarse de comida, medicamentos y artículos de necesidad en los comercios habilitados.
A partir del lunes y hasta el 11 de junio próximo se restablecerán las medidas de cuidado actuales y luego, semana a semana, se analizarán los pasos a seguir, a la espera de que vuelva a confirmarse un freno en la crecida de casos, como ocurrió en los últimos días.