Los efectores de salud de la ciudad se reunieron y destacaron que la situación sanitaria es “altamente preocupante e insostenible por el número de casos activos”. Además pidieron más controles en fase 2. El municipio no acompañó esa postura.
En la jornada de ayer volvieron a reunirse los principales efectores de salud del partido de General Pueyrredon en el Comité Operativo de Emergencias coordinado por la Región Sanitaria VIII, donde se monitorea y analiza la situación en torno a la Covid-19 y se sugieren y articulan trabajos en conjunto.
“Tanto funcionarios provinciales, nacionales y municipales, como directores de hospitales públicos y privados, coincidieron en que el escenario que se vive hoy en Mar del Plata es realmente complejo y difícil, con un sistema de salud estresado y al límite, con números que están muy por encima de la primera ola. General Pueyrredon continúa con más de 4 mil casos activos, está tercera en el ranking provincial de casos positivos (solo por debajo de La Matanza y Quilmes)”, señala el comunicado emitido desde Zona Sanitaria XIII.
Sin embargo desde el municipio dejaron en claro que no acompañaban esas definiciones y por ende el comunicado de prensa difundido por la provincia. Ya las disputas sea hacen públicas y no se esconden las diferencias de criterios.
Al mismo tiempo los efectores de salud que responden a Provincia y nación, destacaron que “el municipio se encuentra actualmente en situación de alarma de riesgo epidemiológico y sanitario, registrando una incidencia de 877 casos (cada 100.000 habitantes) durante las últimas dos semanas epidemiológicas (SE). El aumento en la notificación de casos de covid-19 se observa desde la segunda semana de abril, llegando a notificarse 5.781 casos confirmados durante las últimas dos SE, lo que implica un aumento del 27% respecto de las dos semanas previas (Razón de casos 1,27)”.
En otro tramo también resaltaron que “estos números se expresan en establecimientos colapsados y serias dificultades para la internación y las derivaciones, camas ocupadas por casos sospechosos y la imposibilidad de efectuar otro tipo de atención, camas ocupadas por pacientes con secuelas COVID, guardias que ofician de espacio de internación, etc. Es decir, una realidad que no debe medirse exclusivamente por el porcentaje de camas de aislamiento intensivo disponibles que, de todas maneras, alcanza al 63%”.
Por último en el comunicado se pide al municipio que controle y haga respetar la Fase 2 que dispuso la provincia.
“Desde el Comité, se comunica una vez más que la situación es altamente preocupante e insostenible con este número de casos activos y, a pesar de que se manejan continuamente estrategias y se articulan formas para superar todas las problemáticas que conciernen a la pandemia, se necesita encarecidamente que se dimensione la situación que atraviesa la ciudad y la región. Resulta fundamental que todos los sectores de la sociedad, que la totalidad de los agentes de la comunidad, adquieran conciencia de la urgencia en la prevención y que los controles son la mejor herramienta de cuidado. Se solicita a todos quienes sean parte y artífices de los cuidados comunitarios y garantes de las normas y fiscalizaciones correspondientes a la Fase 2, refuercen su compromiso y responsabilidad con la gestión de la pandemia”, finaliza
El Comité está integrado por representantes del Ministerio de Salud de la Provincia (Región Sanitaria VIII, Dirección de Regiones Sanitarias, Dirección Provincial de Hospitales), Directores de Hospitales Públicos (HIGA, HIEMI, HOUSSEY), PAMI, IOMA, INE, INAREPS, FECLIBA (que nuclea las clínicas privadas), HPC, Directores de Clínicas Privadas, y Secretaría de Salud Municipal.