“No nos queda otra alternativa que abrir nuestros locales porque la situación en insostenible”, coinciden cada uno de los sectores. La gastronomía abre hasta las 23 horas con un aforo que dispondrá cada lugar. La decisión política que no haya controles impulsó estas postura.
En el marco de la pandemia de coronavirus, Mar del Plata ingresó desde este lunes en Fase 2, lo cual implica que se restringen las clases presenciales, los comercios funcionan de 6 a 19, clubes, gimnasios y natatorios no pueden tener actividad y la circulación de todos se restringe a partir de las 20 hasta las 6 de la mañana.
Sin embargo muchos de estos sectores se muestran en rebeldía y han decidido no aceptar la resolución de la provincia y reabrir sus locales desde este lunes.
Por un lado confiterías, cervecerías y la gastronomía en general dispusieron abrir hasta las 23 horas, deberían cerrar a las 19, con un aforo que quedará a criterio de cada comercio. Son medidas que fueron consensuadas entre los propios comerciantes y empresarios. A eso se suma que natatorios, gimnasios, los clubes y shoppings funcionan con normalidad.
“No es por rebeldía, ni confrontación, simplemente es que los comerciantes estamos destruidos, los pequeños y medianos comerciantes hace 15 meses que no ganamos un peso y se torna muy difícil mantener la actividad en estos términos”, señaló Juan Rodríguez de la confitería Adorados.
“No nos queda otra alternativa que abrir nuestros locales porque la situación en insostenible”, agregó.
Por su parte algunos clubes, natatorios y gimnasios de la ciudad volverán a dictar actividades deportivas más allá que no están permitidas.
En síntesis General Pueyrredon no acata la Fase 2 que dispuso el gobierno provincia a partir también que desde el municipio han sido claros: los controles se darán solamente contra la clandestinidad. El resto puede trabajar sin problemas.