“Esta decisión le complica la vida a la gente y los comerciantes”, destacó. “No comunicar como corresponde genera confusión ya que hubo una modificación de los parámetros objetivos del decreto nacional y eso nos llevó a Fase 2”. Pidió que se acelere el sistema de vacunación.
Por primera vez el intendente Guillermo Montenegro hizo público su malestar con el gobierno de Axel Kicillof. Lo hizo tras el anuncio de la provincia de bajar a Mar del Plata a Fase 2.
“Esto no es una discusión política, nunca lo fue. Nunca dejamos de trabajar en conjunto y dialogar”, aclaró Montenegro en el inicio de la conferencia de prensa que brindó en la sede del COM.
Luego el jefe comunal resaltó que “los comerciantes son un ejemplo de como se han cuidado y han trabajado en las medidas de cuidado”.
El jefe comunal por primera vez expresó públicamente su malestar con el gobierno de Kicillof. “Cuando se cambian los parámetros objetivos confunde a la gente y hace que la ciudad baje a Fase 2. Complica a todos los marplatenses porque nosotros siempre dijimos que era salud más trabajo. El 1º de Mayo había un decreto nacional que marcaba ciertas cuestiones para definir la situación de cada ciudad en relación a ocupación de Camas y tasa de incidencia. El decreto fue modificado. Hay que ser previsibles y no generar confusión a la hora de comunicar”.
En esa línea aclaró que para subir a Fase 3 “deberíamos tener 235 casos diarios por 14 días. Esto es complejo que ocurra”. Al respecto añadió que “tampoco puede ser que se diga un porcentaje de camas ocupación y luego otro. Ratifico que la ocupación de camas en la ciudad es del 63%. Tenemos que ser cuidadosos al momento de explicar a la gente como seguir. Los cambios de los parámetros complican”.
Consultado sobre cual será la actitud del gobierno comunal a partir del lunes, teniendo en cuenta que muchos comercios adelantaron que abrirán sus puertas de forma normal, Montenegro dejó en claro que no controlará. “La mayor conflictividad la tenemos en la clandestinidad. Vamos a aceptar el decreto y vamos a trabajar sabiendo las necesidades de los comerciantes. El mayor esfuerzo lo estamos poniendo en la clandestinidad. Ahí no hay protocolos”.
“Aceptamos el decreto pero sabemos que hay una situación compleja en relación al empleo que nos llevó a estar con niveles de desocupación preocupantes”, agregó.
En la misma línea de malestar y enviar un claro mensaje a la provincia y nación, Montenegro expresó que “era clave acelerar y aumentar la vacunación en estos días de confinamiento. El problema no es solo salud y trabajo sino también la vacunación. Nosotros ponemos a disposición todos nuestros recursos”.
También el intendente no coincidió en que no haya clases presenciales. “Es importante la presencialidad no solo por el aprendizaje sino también por los maestro, los padres, quienes van a trabajar, la condición emocional de los chicos, etc.”.