Voluntarios junto a Vida Silvestre llevan adelante la campaña El Plástico no Pertenece al Océano. Allí sacan la basura tirada en la arena, la separan, la clasifican y con ella inician la tarea de reciclaje.
Bajo la premisa «el plástico no pertenece al océano» se inició una campaña para proteger los océanos y limpiar las playas bonaerenses. Durante tres días un grupo de voluntarios junto a Vida Silvestre y una empresa privada organizaron distintas jornadas para sacar los residuos tirados en las arenas de la Costa donde miles de personas veranean.
Se estima que 8 millones de toneladas de desechos plásticos llegan a los océanos cada año, por lo que si no se deja de arrojar residuos, en 2050 el océano tendrá más plástico que peces, según pronostican las organizaciones ambientalistas.
«Hicimos una alianza con una empresa para limpieza de playas y ya lo hicimos en Pinamar, en tres playas de Mar del Plata y este domingo se hace una en Quequén», dijo Carolina Noya, de Fundación Vida Silvestre.
Tras censar los residuos se los separa y clasifica para iniciar la tarea de reciclaje. Tapitas, cartón, , papel, chatarra, film, juguetes, sillas, botellas de plástico y de vidrios serán las materias prima de distintos y diferentes objetos.
«Todo lo que se recuperó y recuperará en estas jornadas se lo lleva una cooperativa de Pinamar que es una recuperadora y que tiene el mejor trabajo en la zona. Estarán recuperando todo el material para convertirlo en otras cosas», contó Noya.
Con las tapitas recicladas hacen tachos para la basura, muebles de jardín e incluso volvieron a dar vida a los esqueletos de muchas sillas que ocuparon algunas aulas y que luego de romperse la madera de los asientos fueron a parar a la basura.