La farmacéutica Pfizer afirmó este lunes que su vacuna contra el COVID-19 es “eficaz en un 90%”, de acuerdo a los resultados del primer análisis intermedio de su ensayo de fase 3, la última etapa antes de pedir formalmente su homologación.
La eficacia de protección frente al virus SARS-CoV-2 se logró siete días después de la segunda dosis de vacuna, y 28 días luego de la primera aplicación, según indicó la empresa estadounidense en un comunicado de prensa conjunto con la firma BioNTech.
Con este anuncio, Pfizer se puso a la cabeza en una frenética carrera mundial por el desarrollo, en tiempo récord, de un antídoto para esta pandemia. Se trata de una noticia alentadora, que el mundo lleva esperando diez meses, en medio de una batalla en la que el COVID-19 ya se ha cobrado más de 1,2 millones de víctimas.
Según publicó este lunes el New York Times, la primera revisión formal de los datos fue realizada por un panel de expertos externos a la empresa. Si los resultados se sostienen, ese nivel de protección pondría a la vacuna a la par de las pediátricas altamente efectivas para enfermedades como el sarampión. “No se ha observado ninguna preocupación seria de seguridad”, señaló la compañía en el comunicado.
Con estos resultados, la farmacéutica planea pedir a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) una autorización de emergencia para la vacuna a fines de noviembre, tras haber recopilado los dos meses recomendados de datos de seguridad. Se estima que para el 31 de diciembre, habrá fabricado suficientes dosis para inmunizar de 15 a 20 millones de personas, según indicaron las autoridades de la empresa.
“Este es un momento histórico”, aseguró en una entrevista Kathrin Jansen, vicepresidenta senior y jefa de investigación y desarrollo de vacunas de Pfizer. “Esta fue una situación devastadora, una pandemia, y nos hemos embarcado en un camino y una meta que nadie ha logrado nunca, para llegar a una vacuna en el plazo de un año”.
Al momento, hay once vacunas que se encuentran en la fase 3 de las pruebas, cuatro de ellas en los Estados Unidos. El progreso de Pfizer podría ser un buen presagio para la vacuna de Moderna, que utiliza una tecnología similar, cuyas autoridades adelantaron que podrían tener resultados tempranos para fines de noviembre.