Desde el Colegio de Arquitectos expresaron que “los empresarios medianos o pequeños no saben si cerrar sus firmas, los trabajadores de los diferentes gremios si dedicarse al empleo informal o la changa y los profesionales y técnicos están con un vacío laboral”.
A raíz de la negativa gubernamental de exceptuar de la fase 3 a las obras privadas en Mar del Plata, la Mesa Directiva del Colegio de Arquitectos, manifestó su malestar por esa decisión.
“La interrupción de las obras de carácter privado por la entrada a fase 3 una vez más ha ocasionado una nueva frustración de todos los que trabajamos en este rubro”, destacaron.
En ese sentido remarcaron que “hoy muchos de los integrantes de la familia de la construcción viven tiempos de zozobra, los empresarios medianos o pequeños no sabiendo si cerrar sus firmas, los trabajadores de los diferentes gremios si dedicarse al empleo informal y la changa, los profesionales y técnicos con un vacío laboral desde hace meses por la no generación de nuevos proyectos y los proveedores de insumos con la cadena de pedidos y pagos quebrada”.
Los arquitectos marplatenses aclararon también que “no pedimos un tratamiento especial a otros rubros de nuestras ciudades que están en situaciones similares o peores (gastronómicos, servicios turísticos, comercio, etc.) pero sí sabemos que somos la única industria cerrada y que, por su característica de trabajo disperso, al aire libre y con distanciamiento real podría seguir funcionando”.
“Por esto es que le pedimos al Sr. Jefe de Gabinete, al Sr. Gobernador y al Sr Intendente que reconsideren, analicen nuestra propuesta y nuestras razones y que nos den una respuesta. En nuestra ciudad no consideramos acertado que la obra pública pueda funcionar, que el resto de la industria pueda, y que la obra privada no pueda hacerlo”, agregaron.