Desde el Colegio de Arquitectos alertan sobre el uso de espacio público que quedará disponible en la costa para esta temporada. Calificó que no habrá una aplicación razonable de los protocolos si siguen las grandes proporciones de playa privada.
El Consejo Directivo del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito IX (CAPBA D.9), manifestó su preocupación por lo que podría ocurrir durante la próxima temporada estival, en medio de la pandemia del coronavirus.
“Hemos visto en medios periodísticos que desde la Cámara que nuclea a los empresarios del sector en Mar del Plata, están elaborando un protocolo de funcionamiento en playas”, señalaron y agregaron: “La propuesta aparentemente no toma en cuenta lo que ocurrirá con quienes quieran concurrir a nuestras playas sin necesidad de contratar ningún servicio, actividad que por otra parte debe garantizarse”.
“Si analizamos el patrón de ocupación, surge que el negocio de alquiler de sombra, en el día de hoy, concentra casi el 100% de los usuarios en un área cercana al 10% del territorio costero”, expresaron desde la entidad y advirtieron: “Esto ocurre porque, como todos sabemos, en un día con clima cálido quienes pagan por ese servicio terminan utilizando su sector como depósito de sus pertenencias. Por lo tanto, estos asistentes también confluyen al reducido sector de uso público, generando un hacinamiento que está dentro de la lógica del tipo de explotación del negocio balneario imperante. Esto genera una necesidad de espacio casi diez veces mayor. En momentos en los cuales todas las ciudades del mundo están extremando esfuerzos para maximizar las áreas al aire libre para uso público, creemos que este modelo, por lo menos para la futura temporada estival es insostenible”, sostienen.
“Consideramos que debiera replantearse de manera integral el modelo de explotación, para el futuro período estival como mínimo. El reemplazo de la oferta de sombra fija por un sistema móvil y a requerimiento, como podría ser el modelo utilizado en Rio de Janeiro, permitiría un uso mucho más racional del espacio y acorde con la emergencia sanitaria con la que ya sabemos que deberemos convivir en la próxima temporada”, propusieron desde el Consejo Directivo de la institución.
“Contar con superficie de arena libre de obstáculos, no sólo permitiría higienizar el área de forma mucho más económica y efectiva, sino que acompañando esto con el acceso irrestricto e iluminación podría convertir a los sectores de arena en espacios públicos de uso nocturno. Tal vez la oferta gastronómica de ciertos sectores pueda tener un horario extendido si las áreas costeras mantienen su vitalidad durante las noches”, sostuvieron.
“Entendemos que en la actual coyuntura sanitaria, es decir hasta no contar con acceso a una vacuna, un protocolo para continuar con el mismo modelo de explotación es inviable. La situación merece soluciones creativas entre los estados municipales, los empresarios y los usuarios, sin perjudicar a nadie pero permitiendo que en la próxima temporada estival el uso saludable de nuestros espacios públicos más emblemáticos sea posible”, concluyó el Colegio de Arquitectos.