Gabriel Mestre participó de una procesión religiosa por las calles de la ciudad con la imagen de la Virgen María, a quien le agradeció por haberse curado.
El obispo Gabriel Mestre retomó este sábado sus actividades y encabezó la celebración de fiesta de la Asunción de la Virgen, luego de haber recibido el alta médica tras haber padecido Coronavirus durante 12 días en los que permaneció aislado en su hogar.
La caravana de vehículos se inició alrededor de las 10 de la mañana y pasó frente al hospital Materno y luego recorrió las calles de los alrededores con la imagen de la Virgen María. Los vecinos saludaban el paso de la Virgen agitando sus pañuelos al tiempo que los autos hacían sonar sus bocinas.
Mestre, acompañado por el párroco de la Asunción, padre Luis Albóniga, agradeció el don de la salud y confió la vida, las preocupaciones y sufrimientos de todos y cada uno en esta Pandemia. Pidió especialmente por el personal sanitario, por las personas que sufren dificultades económicas, por los que perdieron su trabajo, especialmente por los más pobres y vulnerables.