Capacitación y protección del personal, apertura gradual, ventilación de los espacios y adecuación de baños, entre los requisitos para una apertura que se prevé para noviembre o diciembre.
La Cámara de Empresarios de Discotecas y Bares de la provincia de Buenos Aires (CEDIBBA) presentó al gobierno de Axel Kicillof un protocolo sanitario para implementar una vez que la actividad esté habilitada tras la pandemia.
El encuentro entre representantes del sector y funcionarios provinciales se realizó en La Plata y participaron el director del Registro de Bebidas Alcohólicas y del Registro Público de Controladores de Admisión y Permanencia, ambos dependientes del Ministerio de Seguridad bonaerense. Además del protocolo, los empresarios manifestaron la “incertidumbre” del sector sobre el futuro.
Si bien la actividad de boliches y bares se prevé que sea de las últimas en rehabilitarse por tratarse de lugares cerrados y con alta concentración de personas, lo que aumenta el riesgo de contagios, la cámara que nuclea a 700 empresarios de la noche bonaerense decidió adelantarse y empezar a negociar un protocolo.
El proyecto para aplicar cuando se retomen las actividades consta de capacitación del personal, acondicionamiento de baños y mayor ventilación.
Además, prevé el uso obligatorio de guantes latex y mascarillas para los empleados, la disposinibilidad de elementos para desinfección, la posibilidad de tomarle datos a quienes ingresen al local y la disposición de lugares especiales para que los grupos de personas estén separados unos de otros.
Todavía resta diagramar el proceso en el que se retomará la actividad. En ese contexto desde el sector ya estiman que no se habilitará al 100% de utilización del espacio, sino que será de modo gradual.