Francisco Marín, un médico de 60 años, falleció anoche en la provincia de Chaco y se convirtió en la víctima 38 por haber contraído coronavirus en el país. El hombre tenía síntomas de la enfermedad antes ser internado, pero se negó enfáticamente y optó por un tratamiento domiciliario.
El profesional de la salud había sido hospitalizado hacía seis días en el sanatorio Femechaco, de la ciudad de Resistencia, y se encontraba en un delicado estado de salud, con la capacidad pulmonar disminuida.
La muerte se produjo poco después de las 20 del jueves en la capital provincial. Según consignaron fuentes sanitarias, el médico mantuvo contacto en su consultorio con otros dos pacientes que se enfermaron con COVID-19: uno de ellos había sido una de las seis víctimas fatales previas de la provincia de Chaco.
Marín tenía síntomas de la enfermedad antes ser internado, pero se negó enfáticamente y optó por un tratamiento domiciliario. Esa demora voluntaria en la atención hospitalitaria fue determinante para que se produjera el fatal desenlace.
Marín ejercía el cargo de director de Salubridad del municipio de Resistencia. En su rubro fue un reconocido profesional de la salud de la provincia de Chaco.