La vicepresidenta del Consejo de la Magistratura realizó un repaso de su primer año en el cargo en el marco de un acto con magistrados, profesionales de derecho y representantes políticos.
Marina Sánchez Herrero brindó un informe público acerca de su tarea realizada en el primer año de trabajo como vicepresidente del Consejo de la Magistratura, ante la presencia de magistrados, profesionales del Derecho y autoridades políticas, como el intendente electo, Guillermo Montenegro.
Sánchez Herrero aseguró estar “muy satisfecha” con la labor en materia de género, pero remarcó que “nada está terminado”.
Dentro de sus objetivos, indicó que fue “lograr que el Consejo vea a la justicia con ojos del abogado litigante, que es quien tiene la visión más universal, sin desmerecer al resto de las miradas”.
“Nosotros somos auditores naturales del Poder Judicial y tenemos una mirada aguda sobre lo que tiene que cambiar y lo que está bien. Sobre eso trabajo en todas las comisiones”, destacó Sánchez Herrero, quien estuvo rodeada del diputado provincial Maximiliano Abad, por el secretario de gobierno bonaerense, Fabián Perechodnik y por el intendente electo Guillermo Montenegro, Sánchez Herrero.
“Se logró avanzar en lo que para mí es lo más importante: la mirada de género sobre el justiciable. No tanto en referencia a cuántas mujeres ocupamos los lugares, sino que todos lo que ocupemos los lugares tengamos mirada de género. Eso nos involucra también a los abogados, porque somos los que escribimos y llevamos adelante el proceso”, explicó.
Para la vicepresidente de este cuerpo, es importante “evitar cualquier tipo de discriminación o trato inequitativo que tengamos los abogados por nuestra calidad de litigantes”.