Además de esa declaración, el intendente defendió la construcción de caniles en la Laguna al considerar que “se corre peligro de vida para muchas personas”.
Luego del ataque de tres perros pitbulls a una menor de 9 años en el barrio General San Martín, el intendente Carlos Arroyo responsabilizo a los propietarios de los animales y afirmó que los pitbulls “no deberían estar en la calle”. Además, no descartó algún decreto para aplicar mayores sanciones o medidas preventivas con las razas potencialmente peligrosas.
“Si tenemos que tener tantas prevenciones para tener un arma por el peligro que representa, lo que es lógico por otra parte, un perro es la misma situación; en algunos casos solo personas con un alto adiestramiento y capacidad pueden tener determinados tipos de animales que por su fuerza mandibular pueden destrozar a un ser humano”, señaló ante la prensa el jefe comunal, quien agregó: “Esto se resolvería permitiendo solo la tenencia de determinados tipos de perros, no perros de ataque, perros peligrosos y demás. Creo que tenemos que buscarle la vuelta desde el punto de vista jurídico porque esto no puede ocurrir más, no tiene que ocurrir más”.
“No son perros que deberían estar en las calles o no deberían estar en manos de personas que no saben o no tienen conocimiento como para poder mantener un perro de ese tipo”, sostuvo.
A su vez, defendió la idea de construir caniles en la Laguna de los Padres “ya que corre peligro la vida de las personas como las situaciones vividas por esta menor, situaciones desgarrantes”.