Concejales comenzaron a analizar el acuerdo que firmó el intendente Arroyo para autorizar en ese lugar la construcción de un boliche bailable. Se pidieron informes y quedó en comisión. Los ediles dejaron en claro que dejarán a la próxima administración la decisión final.
El polémico acuerdo firmado entre el intendente Carlos Arroyo y Playa Azul SA (concesionaria de la cochera Playa Grande), admite justamente la construcción de un boliche bailable en esa cochera y a cambio la empresa deberá realizar obras de “interés social” tanto en la UTF como fuera de ella, por un valor cercano a los $80 millones.
Una de esas obras es la construcción del “Centro Municipal de Veterinaria y Zoonosis” en Laguna de los Padres. Al respecto desde la Defensoría del Pueblo denunciaron que esos trabajos comenzaron a pesar de no tener autorización del Concejo Deliberante.
Por ello en sesión del Concejo Deliberante, los concejales aprobaron una comunicación mediante la cual le exigieron al Ejecutivo que eleve el polémico expediente y brinde explicaciones de la obra en la Laguna.
Finalmente el expediente ingresó a fines de agosto y comenzó a ser analizado por la comisión de Turismo. En la primera discusión quedó en claro que la intención de los concejales es no aprobarlo y dejar que la próxima gestión determine qué hacer con esta polémica iniciativa.
Esto último quedó en evidencia porque solo se decidió pedir informes a distintas áreas del municipio lo cual demora semanas en la contestación. Además tiene que pasar por otras comisiones donde el Arroyismo no tiene los votos necesarios para aprobarlo.
“Se pidieron informes al Ente de Turismo y Legal y Técnica por lo cual el expediente seguirá en comisión. No creo que haya una resolución antes del cambio de autoridades”, dejó en claro el concejal Alejandro Carrancio a loquepasa.net.
Otra iniciativa del intendente Arroyo que tendrá un revés en el deliberativo. La cochera de Playa Grande seguirá con ese fin y no se construirá un boliche bailable.