El intendente Arroyo pretende autorizar en ese lugar el funcionamiento de un boliche bailable a pesar que fue licitado para el uso de cochera. El HCD pidió el expediente y finalmente ingresó. El jefe comunal buscaba evitar que el tema llegue al deliberativo.
El polémico acuerdo firmado entre el intendente Carlos Arroyo y Playa Azul SA (concesionaria de la cochera Playa Grande), admite justamente la construcción de un boliche bailable en esa cochera y a cambio la empresa deberá realizar obras de “interés social” tanto en la UTF como fuera de ella, por un valor cercano a los $80 millones.
Una de esas obras es la construcción del “Centro Municipal de Veterinaria y Zoonosis” en Laguna de los Padres. En los últimos días desde la Defensoría del Pueblo denunciaron que esos trabajos comenzaron a pesar de no tener autorización del Concejo Deliberante.
Por ello durante la última sesión del Concejo Deliberante, los concejales aprobaron una comunicación mediante la cual le exigieron al Ejecutivo que eleve el polémico expediente y brinde explicaciones de la obra en la Laguna.
Finalmente el expediente ingresó en las últimas horas al deliberativo y ahora deberá atravesar las diferentes comisiones internas y al mismo tiempo esperar la respuesta a los pedidos de informes a las distintas áreas del Ejecutivo. En consecuencia será casi imposible que el intendente logre su propósito antes de dejar la gestión en diciembre ya que el expediente quedará “congelado” en comisiones.