“De diez meses a esta parte, once meses a esta parte no estábamos en esta situación”, afirmó el intendente tras reunirse con el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso. Las declaraciones dejaron expuesto a Agustín Neme, el dirigente que eligió para reemplazarlo cuando asumió como senador provincial.
El intendente Guillermo Montenegro apuntó contra la gestión de Agustín Neme al trazar un diagnóstico sobre el deterioro de la seguridad en Mar del Plata. Lo hizo este jueves, luego de recibir al ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, en las instalaciones del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM).
Al referirse a la situación delictiva, el jefe comunal dejó una definición que puso el foco sobre los meses en los que estuvo al frente del Ejecutivo su sucesor interino. “Negar la realidad está mal. Asumimos que había una realidad compleja en Mar del Plata y que cada uno tenía que poner y hacerse responsable para buscar los resultados que son necesarios para que la gente viva en libertad”, sostuvo.
Pero fue al responder cuándo se había complicado el escenario cuando Montenegro marcó una diferencia temporal que involucra directamente a Neme. “Es claro. De diez meses a esta parte, once meses a esta parte no estábamos en una situación similar y esto se vivió a diario”, afirmó.
La declaración adquiere una dimensión política particular por el vínculo entre ambos dirigentes. Fue Montenegro quien eligió a Neme para ocupar la Intendencia cuando dejó el cargo para asumir como senador provincial. Sin embargo, durante esos meses se profundizaron las diferencias entre ambos sectores, en medio de las versiones sobre un doble comando en el Municipio. Incluso, empresarios que integran el denominado círculo rojo marplatense advirtieron públicamente sobre esa situación.
Ahora, con su regreso a la Intendencia, Montenegro no solo planteó que el escenario de inseguridad se agravó durante el período anterior, sino que también dejó en evidencia una evaluación crítica de los meses en los que Neme estuvo al frente del gobierno municipal.
En paralelo, el intendente aseguró que actualmente existe una coordinación entre los distintos actores vinculados a la seguridad. “Hoy hay una posición de que todos estamos trabajando coordinadamente, para que los distintos actores puedan ser escuchados y se puedan tomar las decisiones que no solamente tengan que ver con el mapa del delito, sino con las necesidades del vecino”, señaló.
La definición de Montenegro abre un nuevo interrogante dentro del oficialismo local: ¿cuál será la postura de Neme cuando deba regresar a su banca en el bloque del PRO del Concejo Deliberante, después de que el propio dirigente que lo eligió para conducir la ciudad vinculara su gestión con un escenario de inseguridad más complejo?