La industria nacional acumuló una caída del 22,6% en los primeros siete meses del año. Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil local, advirtió que la ciudad también atraviesa una fuerte retracción y cuestionó el impacto de las importaciones, las plataformas extranjeras y el encarecimiento del crédito al consumo impulsados por el Gobierno nacional.
La industria textil atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años y Mar del Plata no queda al margen de ese escenario. Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector cayó 13% interanual en julio y acumuló una baja del 22,6% durante los primeros siete meses de 2026, muy por encima del retroceso de 2,6% registrado por el conjunto de la industria.
“Nosotros somos fabricantes del pullover de Mar del Plata. El pullover dentro de la cadena de la indumentaria tiene un poco más de protección porque lo que viene de afuera es muy malo. Entonces nosotros por allí nos defendemos un poco mejor, pero la caída ha sido importantísima y acá en Mar del Plata no tenemos estadísticas, pero ha sido muy grande”, explicó Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil local a LoquePasa.net.
El dirigente vinculó la situación con una fuerte contracción de la demanda. “Hay finalmente una caída de la demanda: lo que no hay es consumo, pero consumo para productos nacionales”, sostuvo. En ese sentido, señaló el ingreso de mercadería importada y la competencia de las plataformas extranjeras, cuyos precios se ubican por debajo de los costos de producción locales.

Los números nacionales reflejados en el informe de FITA muestran la profundidad del deterioro: la actividad textil funciona con apenas el 45,3% de su capacidad instalada y el segmento de tejidos y acabados acumula una caída del 35,1% en lo que va del año.
Para Fasano, uno de los principales factores detrás de la menor demanda es la pérdida de poder adquisitivo. “Hay una baja del salario disponible por el aumento de los servicios”, afirmó, y cuestionó que los mayores costos de las tarifas terminen comprimiendo los recursos destinados al consumo.
También apuntó contra la política comercial y sostuvo que el sector enfrenta una competencia creciente de productos provenientes del exterior. “En vez de bajarnos los impuestos a nosotros para hacernos competitivos, en noviembre del 2024 el gobierno nacional le bajó los impuestos a las plataformas extranjeras. Nos dejó los impuestos a nosotros y le bajó los chinos”, planteó.
A ese escenario sumó otro elemento: el deterioro del crédito al consumo. Fasano habló de una “crisis de la usura” y consideró que las altas tasas terminaron afectando la posibilidad de financiar las compras.

“Esta es una tormenta perfecta, es un combo súper explosivo. Y el resultado es lo que está informando FITA”, resumió.
El impacto sobre el empleo también es significativo: la cadena textil, confección, cuero y calzado registró 92.531 puestos formales en junio, 16.536 menos que un año antes. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada supera los 28.000 empleos formales.