El concejal de Unión por la Patria reclamó que el intendente se pronuncie sobre la reforma que dejó a Mar del Plata y Batán fuera del beneficio territorial y le pidió que se ponga “al frente” del reclamo por el impacto que tendrá sobre los usuarios de gas.
El concejal de Unión por la Patria, Diego García, cuestionó al intendente Agustín Neme por no haberse expresado públicamente sobre la modificación del régimen de Zona Fría, que dejó a Mar del Plata y Batán fuera del beneficio territorial que había alcanzado a los usuarios de General Pueyrredon desde 2021.
La reforma fue convertida en ley por el Senado el 24 de septiembre y establece que el beneficio territorial queda concentrado en la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna, mientras que para las localidades incorporadas en 2021 el acceso a la asistencia queda sujeto a nuevos criterios.
En ese contexto, García apuntó directamente al jefe comunal y reclamó que fije una posición frente a una medida que tendrá impacto sobre miles de familias marplatenses y batanenses.
“El Intendente tiene que decir qué piensa de que miles de vecinos de la ciudad que necesitan el subsidio de Zona Fría para poder llegar a fin de mes. ¿Está a favor o está en contra? ¿Le parece que está bien o está mal?”, sostuvo.
“El silencio termina siendo cómplice”, agregó.
El concejal también diferenció el rol del intendente del que asumió el presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, quien defendió públicamente la reforma y sostuvo que el beneficio no desaparece, sino que será focalizado según determinados criterios.
“El Intendente es el que tiene que ponerse al frente del reclamo, no el Presidente del Concejo Deliberante, que puede dar una opinión política, que es totalmente partidaria porque representa a un espacio”, afirmó García.
En esa línea, sostuvo que Neme debe representar “a los que lo votaron y a los que no lo votaron” y defender a marplatenses y batanenses ante el impacto de la reforma.
“La gente ya no puede pagar otros servicios: la luz ha aumentado entre 200% y 300% y ahora qué va a pasar con el gas”, planteó, antes de cuestionar que el silencio responda a un cálculo político: “Se hace silencio pensando que tiene rédito político. Son los problemas reales de la gente”.