Eduardo Jiménez, referente histórico de los empleados de Comercio en Toledo, cuestionó duramente el manejo de la empresa, denunció falta de aportes y obligaciones incumplidas y vinculó la venta de locales a supermercadistas chinos con una estrategia de desprendimiento de activos.
La situación de la empresa Toledo continúa generando preocupación entre sus trabajadores. Eduardo Jiménez, quien fue delegado histórico de la firma e integra el Sindicato de Empleados de Comercio, cuestionó las decisiones adoptadas por la conducción y aseguró que el conflicto no solo afecta los puestos de trabajo, sino también derechos básicos de los empleados y sus familias.
Jiménez recordó que Toledo históricamente fue concebida como “una gran familia” y remarcó el impacto que tendría una eventual caída de la empresa. “Hay trabajadores que se conocieron, conformaron familias y hoy los hijos de esos compañeros están trabajando dentro de la empresa. O sea, la realidad es que si esa empresa se cae, hay una familia entera que queda sin trabajo”, sostuvo en diálogo con LoQuePasa.net.
En ese contexto, denunció situaciones especialmente delicadas vinculadas con los aportes laborales. “Hay compañeros, compañeras que tienen hijos con discapacidad y están sufriendo la realidad que tienen la obra social cortada”, afirmó. Según explicó, la empresa habría retenido aportes de los trabajadores pero no los habría depositado.
El dirigente mercantil también señaló incumplimientos relacionados con cuotas alimentarias y rentas vitalicias. “Tuvimos que ir al Ministerio de Trabajo de Provincia a exigirle el pago tanto de las cuotas alimentarias como de rentas vitalicias que eran jubilaciones por incapacidad que tampoco las estaba abonando”, relató.
Para Jiménez, este escenario se suma a una creciente cantidad de acreedores y profundiza la incertidumbre. “Hay un derrotero de acreedores que están formando fila y esto lo único que hace es que el panorama para nosotros los trabajadores y trabajadoras de la empresa se torne más oscuro”, advirtió.
El histórico delegado también apuntó contra la actual conducción de Toledo y cuestionó la venta de locales, entre ellos los adquiridos por supermercadistas de origen chino. “Claramente no sabe manejar la empresa”, afirmó sobre uno de los hijos de Antonio Toledo. Y agregó: “Todas las decisiones que ha tomado dan indicio de que se quiere desprender de la empresa”.
Para Jiménez, la venta de activos aparece como la respuesta de la conducción frente a la crisis: “La única salida que encuentra a esta crisis es deshacerse de los activos”.