El senador nacional advirtió sobre el deterioro de los aprendizajes y reclamó una discusión federal para transformar el sistema educativo. “No hay grieta que valga frente a un chico de doce años que no entiende lo que lee”, sostuvo.
El senador marplatense, Maximiliano Abad, presentó durante la sesión del Senado una cuestión de privilegio dirigida al secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendel, para reclamar una respuesta institucional frente a los resultados que atraviesa el sistema educativo argentino.
El legislador solicitó formalmente que Torrendel, en su carácter de autoridad del Consejo Federal de Educación, impulse la convocatoria a un nuevo Congreso Pedagógico Nacional, una iniciativa que, según explicó, viene promoviendo desde hace tiempo.
Abad sostuvo que el objetivo no es obtener “una respuesta de gestión ni una promesa de campaña”, sino generar un espacio federal que reúna a la Nación y a las 24 provincias para discutir estrategias, objetivos, recursos, marcos pedagógicos y herramientas legales destinadas a definir una política educativa para el siglo XXI.
“Un Congreso Pedagógico no es un evento. Es el mecanismo institucional que tenemos para que un problema de veinticuatro subsistemas deje de resolverse —o de no resolverse— veinticuatro veces distintas”, afirmó.
Durante su intervención, el senador puso el foco en los resultados de las pruebas PISA 2025. Según los datos difundidos por la OCDE, Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, con descensos respecto de la evaluación de 2022.
“Hoy, ocho de cada diez chicos de 15 años no llegan al nivel mínimo en Matemática”, señaló Abad, quien también cuestionó el deterioro de los aprendizajes básicos y la fragmentación del sistema educativo.
El legislador vinculó además estos resultados con los Operativos Aprender y planteó que la escuela enfrenta nuevos desafíos derivados de las transformaciones del mundo laboral, especialmente por el avance de la inteligencia artificial y la automatización.
En ese marco, llamó a sacar la educación de la confrontación política y reclamó acuerdos de largo plazo. “No hay grieta que valga frente a un chico de doce años que no entiende lo que lee”, sostuvo.
Finalmente, Abad sintetizó su propuesta bajo el concepto de “revolución educativa” y afirmó que fortalecer lo que sucede dentro del aula debe ser una responsabilidad compartida.