Un pedido para colocar reductores de velocidad en inmediaciones de la Plaza Mariano Moreno generó una discusión en la Comisión de Movilidad Urbana. La oposición cuestionó la respuesta del EMVIAL y hasta Vilma Baragiola se mostró en desacuerdo con archivar el expediente como pretendía el oficialismo.
Una discusión que, en principio, parecía sencilla terminó exponiendo las diferencias que existen dentro del Concejo Deliberante. Esta vez, el motivo no fue una gran ordenanza ni una disputa política de fondo: los concejales no lograron ponerse de acuerdo ni siquiera sobre la colocación de un reductor de velocidad.
El expediente solicita al Departamento Ejecutivo la instalación de herramientas para reducir la velocidad del tránsito en Bolívar, entre la avenida Juan Héctor Jara y Marconi, y en Moreno, entre Juan Héctor Jara y Uruguay, en cercanías de la Plaza Mariano Moreno.
El pedido ingresó al Concejo el 19 de marzo, pero el EMVIAL recién respondió el 3 de septiembre. La contestación fue breve: “No está prevista la instalación de reductores en ese sector de la ciudad” y, como alternativa, planteó que el área de Tránsito realice controles con personal.
La respuesta no conformó a los concejales de la oposición y tampoco a la radical Vilma Baragiola, integrante del oficialismo, que incluso se mostró en contra de archivar el expediente, como pretendían sus compañeros de bancada.
“Me gustaría poder charlar con algún funcionario del Ejecutivo para encontrarle una vuelta a esta situación. La zona es complicada. Uno no quiere desenfocarse, pero yo buscaría una alternativa”, sostuvo Baragiola.
Desde Unión por la Patria, Mariana Cuesta (UxP) reclamó mayores precisiones. “A mí me parece que esto no es una respuesta. Falta el por qué”, planteó, y diferenció entre una eventual imposibilidad técnica y una falta de presupuesto. “Si es porque técnicamente no se puede, entonces sí está bien el archivo. Ahora, si es que no tiene presupuesto, lo tenemos que pedir para el presupuesto 2027”, señaló.
Horacio Taccone (AM) también cuestionó que la solución propuesta sea exclusivamente enviar personal de Tránsito. “¿Cuántas plazas hay en Mar del Plata? ¿Tránsito puede cubrirlas todas con personal como propone el Ejecutivo?”, preguntó, y reclamó que funcionarios expliquen en el Concejo Deliberfante por qué en algunos sectores se colocan reductores y en otros no.
En cambio, Marcelo Cardoso (PRO) defendió la postura del EMVIAL. “El reductor físico no es la mejor respuesta en algunos casos”, sostuvo y consideró que, si el organismo realizó un informe técnico, corresponde respetarlo.
Así, un simple reductor de velocidad terminó convertido en otra muestra de las diferencias entre oficialismo y oposición, e incluso dentro del propio oficialismo.